jueves, 1 de julio de 2010

MALVINAS::LO QUE SE VIENE

La entrega del petróleo que el gobierno se trae bajo el poncho

La provincialización del conflicto de Malvinas , y el Fideicomiso Austral, por el que se cedió el 50% de las regalías petroleras offshore a Tierra del Fuego.

Una noticia se repite rutinariamente todos los años para esta época referida al conflicto de Malvinas, monótona como las gotas de lluvia.

Ella nos dice que el Comité de Descolonización de la ONU aprobó una nueva resolución, donde pide a los gobiernos de Argentina y el Reino Unido reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a dicha controversia.

La resolución no solo no es ninguna novedad, sino que no tendrá ningún efecto práctico.

Desde hace tiempo el Comité de Descolonización no tiene relevancia alguna en la estructura de la ONU, al punto tal que hay que encontrarlo con lupa en el organigrama.

Hace más de 20 años que no produce resultado alguno.

Y además este año finaliza el plazo que se le fijó para la eliminación del colonialismo, sin que se haya definido su continuidad.

Los medios informan que en dicha sesión nuestro flamante canciller lanzó un durísimo discurso anticolonialista.

Los cuales generalmente, conforme a la experiencia desde Menem en adelante (que prometía tomar a las Malvinas a sangre y fuego) cuanto más duros son para conformar a la tribuna, más inconsecuentes son en relación a los hechos.

Si es que a la par no viene camaleonicamente un gato escondido por liebre, como sucedió con Menem.

Esa teatralización parece repetirse nuevamente en esta ocasión.

Posibilitando que tras las bambalinas se consolide definitivamente el formidable negocio de la explotación del petróleo de Malvinas por parte del Reino Unido.

Seguidamente se expone esta gravísima cuestión, en el entendimiento que esta información debería servir para que se reflexione sobre los peligros que se ciernen y se produzcan rectificaciones absolutamente necesarias para defender nuestro inmenso patrimonio austral.

Los antecedentes personales del actual Canciller:

Los camaleónicos antecedentes de nuestro canciller Héctor Timerman, le quitan toda credibilidad a sus palabras. En 1976 como director del diario LA TARDE propiedad de su padre, apoyó fervientemente la instauración del Proceso Militar, colaborando en la instalación del clima que justificó el golpe.

Pero seguidamente la familia Timerman, pese haber sido un elemento mediático clave para la perpetración del golpe, cayó en desgracia, porque algunos militares toscos no lograban entender la conexión que habían descubierto entre Timerman y el banquero Graiver, que había reciclado los dineros del secuestro de los hermanos Born perpetrado por los Montoneros.

Y la relación de ambos con Pedro Jorge Martínez Segovia, presidente de Papel Prensa propiedad de Graiver, y primo del famoso José Alfredo Martínez de Hoz.

No les entraba en su coleto que era todo parte de un mismo paquete.

Consistente por un lado, en magnificar el fenómeno guerrillero mediante dudosos e impactantes secuestros, y aún más dudosos rescates multimillonarios, reciclados por Graiver y Martínez Segovia en el Banco Comercial del Plata.

(En los que a la larga, el secuestrador apareció como socio del secuestrado, como es el caso de Galimberti y los hermanos Born).

Y por el otro magnificar aun más ese fenómeno mediáticamente, para justificar la irrupción del sangriento golpe, que cambió para siempre el curso de la historia, la economía, y la sociedad argentina.

Por esa razón, cargando el peso de ese fracaso de mercenario periodístico al servicio del golpe, del que nunca dio debida cuenta (ni tampoco menciona actualmente es su curriculum) Héctor Timerman se exilió en 1978 a Estados Unidos, donde adquirió ciudadanía norteamericana, que no es nada fácil de obtener.

Posteriormente, para borrar su perniciosa actuación anterior (en un vuelco parecido al de Galimberti) regresó como abanderado de los derechos humanos, pese su complicidad en la instalación del golpe que los violó a mansalva.

Eso le permitió a su padre cobrar una fabulosa indemnización por los perjuicios que le había ocasionado el Proceso Militar, pese haber sido uno de sus mentores mediáticos.

Luego en el 2003 se postuló como candidato a diputado por el ARI de Carrió.

Pero seguidamente con la agilidad de un canguro buscando el calor del poder, pasó a militar en el ultrakirchnerismo, siendo premiado en el 2004, con el consulado en Nueva York.

Y luego en el 2007, con el cargo de embajador en Washington, para el que tuvo que renunciar a su ciudadanía norteamericana, desde donde saltó limpiamente a ocupar el puesto de canciller.

Cabe la pregunta de cómo este señor con los antecedentes que cuenta de ostensible, público y notorio apoyo al Proceso Militar, puede haber llegado a ser canciller de un gobierno que se dice defensor a ultranza de los derechos humanos.

Hay algo profundamente grotesco e inauténtico en los últimos treinta años de la política argentina.

En donde el pasado de los personajes no existe para nada, o puede ser adaptado para cualquier ocasión, y al final uno no sabe para quién realmente juega.

Y donde además, como se verá a continuación, lo que se dice nada tiene que ver con lo que se hace, ni con lo que se piensa hacer.

Y menos aun con lo que sensatamente debe hacerse.

El engañoso discurso del flamante canciller ante la ONU
A los dudosos antecedentes del flamante Canciller, se suma ahora su sospechoso discurso.

Tras denunciar la “aventura colonialista del Reino Unido en el Atlántico Sur, basada en la rapiña de los recursos naturales no renovables”, Timerman se explayó sobre los enormes riegos ambiéntales que ella supone, trayendo a colación la catástrofe ambiental producida por la plataforma de BP (British Petroleum-Amoco) que se incendió en el Golfo de México.

Además dijo que esos riesgos podrían multiplicarse, al carecer esa aventura de apoyo logístico en las costas del continente.

Pero ni se le ocurrió apuntar la hipócrita desmesura de la postura del Reino Unido, que afirma que “nada tiene que ver con la prospecciones en las aguas de las Malvinas, que es un asunto de los isleños”.

Pese a que estos son solo 2.000 personas, que supuestamente quieren explotar para su exclusivo beneficio, como jeques de un extenso emirato marítimo, el área del millón y medio de kilómetros cuadrados que rodean las islas, equivalentes a la mitad del territorio de Argentina, con todos los riesgos que ello implica.

Seguidamente Timerman se despachó diciendo: “Mi Gobierno no es contrario a cooperar con el Reino Unido en aspectos prácticos que se derivan de la situación de hecho imperante en el Atlántico Sur, bajo el debido resguardo jurídico y con el objeto de crear el marco propicio para que las dos partes podamos reanudar las negociaciones.

El Reino Unido, sin embargo, se considera por encima de los llamados de la comunidad internacional, y desdeña la opinión de las Naciones Unidas.

Se arroga el derecho de ser el único árbitro, de cuándo, cómo e incluso de si se va o no a negociar, y, por el momento manifiesta no estar dispuesto a hacerlo, quizás con el objetivo de pretender consolidar su ilegítimo acto de fuerza nunca consentido por la Argentina.

Esto es inadmisible”.

La frase “cooperar con el Reino Unido en aspectos prácticos”, tiene un rancio sabor a la nefasta política de los 90´ de “cooperación” y “seducción”, que se materializó en los -aún vigentes- Acuerdos de Madrid, de Menem, Cavallo y Di Tella.

Ya nuestra presidenta Fernández de Kirchner había hablado de “cooperación” en la reciente cumbre de Jefes de Estado latinoamericanos realizada en febrero pasado en Cancún.

Pero ¿cuál es la cooperación que ahora se propone con el Reino Unido?

La pista la encontramos en la siguiente fotografía, donde aparecen ufanos a la diestra de Timerman, el embajador en la ONU Jorge Argüello, y a la siniestra la gobernadora de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, la ex arista Fabiana Rios.

Ésta, cambiando la bocha de la soberanía por la del medio ambiente, según el diario CLARIN se despachó diciendo:

“Se trata de un problema medio ambiental en una jurisdicción sobre la cual no podemos ejercer ninguna autoridad como es Malvinas.

Eso es lo que más nos preocupa”. A lo que Timerman agregó “que las empresas británicas no le han presentado a la Argentina ningún tipo de garantías ambientales”.

¡Caramba¡ Se trataba de una cuestión de “colonialismo y rapiña” en abierta violación a “la soberanía sobre la totalidad de nuestro territorio y el sostenimiento de un enclave colonial contra el imperio del derecho, la historia, la razón y la justicia” como dijo Timerman en su resonante discurso.

O solo una cuestión de polución ambiental.

Son cosas muy diferentes, como comenzar hablando de religión y del destino del hombre en el cosmos, y terminar hablando de los hábitos de higiene bucal.

Pero lamentablemente no se trata de furcios verbales o frases sacadas de contexto, sino que están en perfecta sintonía con hechos concretos que se han mantenido ocultos, o se han aprobado sin el suficiente debate.

Y que marcan un curso de acción que necesariamente conduce a la entrega del petróleo malvinense.

El plan de entrega del petróleo malvinense:

Esta política que conducirá a la entrega lisa y llana del petróleo malvinense a los británicos, se aceleró a mediados del año pasado como si el gobierno argentino estuviera operando en tándem con las necesidades británicas.

Así a la par que las compañías inglesas se preparaban para despachar la plataforma de prospección Ocean Guardian, el gobierno nacional concretó un súbito acercamiento con el gobierno de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, encabezado por la Rios.

Que olvidó su filiación al ARI, se plegó al kirchnerismo, y como se verá, pasó a ser un puntal en esa política de entrega.

A la que además se le pretende conferir el carácter de “política de Estado”. Término con el que se denomina en Argentina a aquellas acciones destinadas a joder al pueblo o la nación, sea quien sea el partido que gobierne.

Por esa razón acompañaron a Timerman y Rios en su periplo por la ONU, los senadores Filmus, Mestre y Giustiniani.

Pero esta “política de Estado” no es una improvisación del actual gobierno. Se trata de un eslabón más de una misma política, cuyas raíces se echaron en los ´90, producto de la ausencia de voluntad de confrontación real por el tema Malvinas con el Reino Unido.

Resultado de una mezcla infame de incapacidad, impotencia, pusilanimidad, y tácita complicidad por parte de la dirigencia, ante un desafío que no se anima a enfrentar, o no sabe como hacerlo.

Y por eso lo elude con discursos tan encendidos, como vacíos de contenidos prácticos.

En estas nefastas “políticas de Estado”, no hay diferencias entre el gobierno y los “monopolios mediáticos”.

Por el contrario desde estos permanentemente y desde hace mucho tiempo, se alienta un posibilismo pedestre y supuestamente realista, propio del que se declara vencido de antemano, sin aceptar el enorme desafío que implica la cuestión de Malvinas.

Recientemente el editorialista de CLARIN Eduardo Van der Kooy (23/06/10) lo expresó con todas las letras, al abordar la noticia de la asunción de Timerman y las cuestiones pendientes en su cartera:

“El litigio eterno por las islas Malvinas ha perdido intensidad, quizás porque la guerra de la dictadura tornó impotente cualquier intento nacional.”

El periodista estrella de CLARIN, en línea con la postura adoptada por el Reino Unido, hizo mención a la guerra del ’82, como si fuera definitoria.

Si así fuere, si las guerras definieran todo, que sería Europa ahora, luego de atravesar guerras de altísima intensidad, con masacres y genocidios incluidos.

Van der Kooy niega la realidad, y niega el presente de hiperactividad e hiperintensidad del conflicto en el Atlántico Sur, que está en las páginas de los diarios.

Parecería que ni siquiera lee el diario CLARIN. Pero mas allá de los discursos más duros o más blandos, sobre estos pusilánimes fundamentos sintetizados por Van der Kooy, se ha desenvuelto la política de Malvinas desde 1982 en adelante.

Y especialmente desde 1989 en adelante, pese a lo prometido previamente por Menem con su ¡Siganmé que no los voy a defraudar!

Por su lado el Reino Unido la cosa la tiene clara.

A la reunión del Comité no concurrió ningún diplomático inglés. Solo fueron dos concejales de la Asamblea Legislativa de Malvinas, supuestos representantes de los isleños, pero que no han nacido en las islas. Emma Edwards, nacida en Portsmouth y experta en petróleo.

Y Gavin Short, ex miembro de la fuerza de defensa de las islas, quién se encarga de estimular permanentemente el chauvinismo de los kelpers, reclamando que se embandere “cada casa, cada hogar, flameando el emblema de las Falklands”.

La actual política de entrega se asienta en un conjunto de decisiones y acciones, que solo pueden calificarse de absurdas o suicidas, si se la mira desde la óptica del interés nacional.

Al tratarse de acciones que claramente debilitan la posición argentina y fortalecen la posición británica.

Es como si las decisiones propias las tomara el enemigo, y pavimentara así su plan de conquista.

No se puede encontrar otra explicación a dos cruciales decisiones que se han adoptado recientemente: la ley de fijación de límites de la Provincia de Tierra del Fuego (Ley Nro. 26.552); y la creación del Fideicomiso Austral.

La primera, con el asesoramiento de la cancillería, fue sancionada a los apuros, y sin ningún tratamiento por parte del Congreso a fines del año pasado, fijando los límites a la provincia argentina más austral.

Que se convirtió así en la provincia más extensa del país, al incorporar a ella todas las islas del Atlantico Sur, y la Antártida hasta el Polo Sur, donde la gobernadora Ríos no llegó nunca.

De esta manera las islas Malvinas y las Georgias pasaron a ser virtuales municipios de dicha provincia.

Y en consecuencia el conflicto de Malvinas bajó dos escalones.

De una contienda internacional, pasó a ser prácticamente una contienda intraprovincial, bajo la órbita de la gobernadora Ríos.

Por su parte el Fideicomiso Austral fue creado en el pasado abril, a la par que plataforma Ocean Guardian iniciaba sus tareas en Malvinas, como consecuencia de un acuerdo entre el Ministerio de Planificación nacional y la Provincia de Tierra del Fuego; que aún no tuvo aprobación en la legislatura fueguina, ni tampoco fue autorizado por el Congreso Nacional.

Mediante este acuerdo, el Ministro De Vido cedió a la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, el 50% de las regalías petroleras que le correspondían a la Nación en toda la plataforma continental austral.

Y en el que se estipula expresamente que el acuerdo incluye las aguas en disputas por el conflicto de Malvinas, que actualmente se encuentran bajo dominio inglés.

La palabra fideicomiso en manos de De Vido, lamentablemente en Argentina es sinónimo de corrupción y gato encerrado.

Y en este caso lo es con creces, al manchar el conflicto de Malvinas, que se cobró la vida de casi setecientos argentinos que yacen en las islas o la profundidad del Océano Atlántico, de una forma absolutamente promiscua e indebida.

La excusa para crear este fideicomiso fue la misma con la que Menem y Néstor Kirchner llevaron a cabo en los ´90 la rifa de la petrolera de bandera YPF: regalías supuestamente mal liquidadas.

En este caso un conflicto por regalías en el área of shore del mar territorial de la isla de Tierra del Fuego, que abarca solamente 50.000 kilómetros cuadrados.

Y para supuestamente zanjar el mismo, se le otorgó a Tierra del Fuego el cobro de regalías sobre un área de tres millones de kilómetros cuadrados.

Como si todo el Mar Argentino perteneciera a esa provincia insular perdida en el confín de la patria.

Como si el resto de las provincias no existiera.

Y como si el conflicto de Malvinas tampoco existiera.

La clave de bóveda de ese plan de entrega del petróleo, es justamente la cuestión ambiental, de la que se esmeraban de rezongar tanto Timerman y Rios.

El cobro simbólico de regalías por parte de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e Islas del Atlántico, de un minúsculo 3 % (muy lejos de la apropiación de la renta petrolera por parte del Reino Unido, que llegará al 50 %) le permitirá a este presentar la cuestión no como un pago de regalías con la que ha resignado soberanía, sino como una compensación por un servicio ambiental a prestarse desde las costas del territorio argentino.

La oferta implícita que obra en el párrafo del canciller Timerman previamente citado, en el contexto de las medidas comentadas, es clara.

A cambio de que el Reino Unido se avenga a sentarse de vez en cuando en una mesa para charlar sobre la soberanía de Malvinas, se puede llevar todo el petróleo que quiera, dejando a cambio el pago de unas simbólicas monedas.

Imputables por nuestra parte como regalías petroleras, y por la contraparte como servicios ambientales.

De esta manera el Reino Unido soluciona olímpicamente el impedimento de la resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que exhorta a las partes a no tomar medidas unilaterales en la explotación de los recursos en el área en disputa.

Un contubernio de esta naturaleza ni siquiera requeriría la intervención del Congreso, ya que en la práctica este y el Poder Ejecutivo han delegado sus atribuciones a la Legislatura y la Gobernación de una provincia de solo 130 mil habitantes, de menor dimensión que la más modesta comuna de la ciudad de Buenos Aires.

Lejos de este plan de entrega del petróleo, la lectura de la catástrofe protagonizada por BP en el Golfo de México, debería haber llevado a nuestro país a fijar un curso de acción totalmente distinto.

El Atlántico Sur y la Antártida es un ecosistema frágil, que debe ser preservado de contaminación a toda costa. Conforme los principios de prevención (riesgo cierto, daño dudoso) y de precaución (riesgo dudoso) que rigen en el Derecho Ambiental, avalados por la OEA y la ONU, Argentina, lejos de pretender asociarse muy minoritariamente a los usurpadores y potenciales contaminadores, debería requerir que se declare una moratoria en la exploración y explotación petrolera del área en disputa, hasta tanto se haya dirimido la cuestión de la soberanía sobre la misma.

Sería la única manera de asegurar que dicha actividad pueda desarrollarse con los debidos apoyos desde el continente, conforme los referidos principios del Derecho Ambiental, sin convertirse en una aventura que podría deparar resultados catastróficos.

Política & Petróleo & Negocios

El general Leopoldo Galtieri, encandilado por las señales engañosas provenientes de Estados Unidos y el Reino Unido, ocupó militarmente las islas sin un plan para la defensa de ellas; ya que su plan de ocupación estaba basado en las premisas de la no reacción militar británica, y que la mediación norteamericana permitiría cambiar el petróleo por soberanía.

El plan del actual gobierno es un pobrísimo remedo de esa estrategia, ya que, implorando nuevamente la ayuda diplomática estadounidense, pretende cambiar el petróleo por algunas esporádicas charlas diplomáticas sobre soberanía.

Asunto en el cual los ingleses han demostrados ser unos maestros en ganar, o mejor dicho en perder el tiempo.

Así seguramente el actual gobierno presentará como un notable triunfo diplomático de su gestión, que izará como bandera electoral, el hecho de conseguir que unos displicentes diplomáticos ingleses, se sienten de vez en cuando a charlar entre bostezos respecto la cuestión de la soberanía.

Como sucedió en los años previos a la guerra de 1982, sin ningún resultado concreto.

Pero además, sabiendo la debilidad del gobierno por la Política & Negocios, que le impide formalizar ningún acto administrativo, sin contemplar paralelamente su costado crematístico, que conlleve beneficio para sí, o sus empresarios amigos, es de colegir que en esta ocasión, también existirá esa cara por ahora oculta de la Luna.

En la que no hay mucho que repartir, sino más que muchísimo, al estimarse que las riquezas petroleras de Malvinas podrían ascender a varios billones (millones de millones) de dólares.

De esa manera las comisiones indebidas del Fideicomiso de Venezuela que tanto preocupa hoy a los legisladores de la oposición, pasarían a tener la categoría de monedas.

En tal sentido no es casual que haya sido BP, la petrolera de bandera del Reino Unido (actualmente en apuros por sus aventuras en el Golfo de México) la primera beneficiada con la prorroga de las concesiones petroleras hasta el año 2047, gracias a la ley corta de hidrocarburos sancionada a instancias de Néstor Kirchner.

Quién además fue el que digitó personalmente la prórroga de la concesión que detenta BP en sociedad con Bridas, en el yacimiento Cerro Dragón.

El más importante de Argentina continental, que se extiende en las provincias de Chubut y Santa Cruz.

Esta prórroga despertó serios reparos en la provincia de Santa Cruz.

Y en Chubut deparó la renuncia del ministró que la negoció, Norberto Yahuar, quien pasó a ocupar la subsecretaría de Pesca de la Nación.

Lamentablemente este gobierno y el que le precedió con el mismo apellido, apesta a petróleo.

Por ello los precios de los combustibles internos no dejan últimamente de subir, a partir de que empresarios “compinches” del gobierno, la familia Eskenazi, se hizo del control de YPF.

Subas que se acentuaron desde que Cristóbal López, otro empresario “compinche” del gobierno, tomara recientemente el control de la destilería de Petrobras en San Lorenzo, y de 250 estaciones de servicios de esta.

Por esa razón también el affaire del Fideicomiso de Venezuela, esta directamente relacionado con importaciones de fuel oil de mala calidad.

Que no eran necesarias, al exportar Argentina simultáneamente una similar cantidad de calidad superior.

Pero que sin embargo permitió organizar un tráfico de influencias en torno de los fondos con que se pagó el fuel oil, que debían revertirse en compra de productos argentinos.

El petróleo, que actualmente en el mundo es la “divisa de divisas”, es aun mas poderoso caballero que Don Dinero.

La inacción suicida o cómplice ante el conflicto

En este marco de situación, no es desatinado colegir que la reciente renuncia del canciller Jorge Taiana, precisamente en vísperas de la reunión en el Comité de Descolonización, no habría tenido relación con el Fideicomiso de Venezuela, como enfatiza la prensa opositora, sino con la renuencia por parte de dicho canciller de rancia prosapia peronista, a proseguir con este curso de acción para la entrega del petróleo, basado en el Fideicomiso Austral.

Que frente una perspectiva electoral, encontraba una oportunidad propicia para su planteo ante el Comité de Descolonización, por la paralela catástrofe ambiental acaecida en el Golfo de México.

Por esa razón Taiana habría manifestado al renunciar, que tenía serias discrepancias con la orientación de la política exterior.

Lo que fue retrucado de inmediato por el canciller designado Timerman, quien adoptando una postura ultraverticalista (impropia de un ministro que debe refrendar con su firma las decisiones en su cartera) manifestó que la política exterior la fija exclusivamente la presidenta… aunque ella sea favorable al Reino Unido.

Este curso de acción solapado en connivencia con el Reino Unido, explica la inacción y ausencia de innovaciones por parte del actual gobierno respecto el conflicto.

Timerman hizo resonantes declaraciones ante un opaco Comité de Descolonización, pero nada dijo de llevar el asunto a la Asamblea General de la ONU. Para poder concretar esto, Argentina debería ya estar trabajando, para rearticular los apoyos diplomáticos que históricamente cosechó a su favor, sumándole ahora la cuestión ecologista; pero teniendo en cuenta que los votos en la Asamblea se consiguen de a uno.

Tampoco habla de hacer acuerdos con Brasil, Uruguay y Chile, para impedir la asistencia logística, tanto a la actividad petrolera como pesquera que se desarrolla en Malvinas.

Y menos aún esta pensando en trabar la venta de los yacimientos en manos de Pan American en Argentina, propiedad de la británica BP, de los que esta tendría que desprenderse para hacer frente a la catástrofe ambiental que protagonizo en el Golfo de México, para impedir que los transfiera a compañías de otros países no involucrados en el conflicto.

Y mantener así a favor de Argentina otra prenda de negociación en el conflicto.

Pero fue frente al incidente de los super aviones de guerra con asiento en Malvinas, que amenazan al territorio argentino, y solicitaron cruzar el mismo rumbo a Punta Arenas, donde el gobierno defeccionó absolutamente, demostrando una total falta de imaginación, lindante con la complicidad.

Cualquier país serio del mundo les habría negado el permiso a cruzar el territorio.

Y los habría autorizado en todo caso a aterrizar en un aeropuerto propio, y luego demorado burocráticamente su partida, hasta que se cumplieran los requisitos administrativos de rigor.

Habría mostrado así ante los ojos del mundo, las debilidades de esa amenaza carente de sustento territorial y moral, y la disposición pacífica por parte de Argentina ante el conflicto.

Y a la par habría impedido que quedara consentido y establecido que Punta Arenas es el aeropuerto alternativo al de Malvinas.

Cuestión que es de suma importancia, dado que los vuelos de larga distancia no se pueden despachar si no existen aeropuertos alternativos en las cercanías del destino.

Con la explotación petrolífera los vuelos transcontinentales seguramente se multiplicarán, por lo que este incidente también parece ser parte del plan.

En los informes
Ulises VII (octubre 2008) , Ulises XIII (noviembre 2009) y en “Malvinas - Otra estrategia es posible” (Marzo 2010) alertábamos sobre esta inacción, sobre estos peligros, y manifestábamos nuestras prevenciones, que lamentablemente ahora se están cumpliendo con creces.

Adjuntamos los capítulos actualizados del último de los informes citados, que se refieren a este inadmisible plan de entrega desarrollado en connivencia con la diplomacia británica.

Respecto el cual como siempre, nuestro Congreso está en babia, dado que su agenda no la fijan los representantes del pueblo, sino los medios.

En vez de enfocarse en el actual Fideicomiso Austral, que implica la explotación de una riqueza en disputa por billones de dólares, ahora está enfocado en el Fideicomiso de Venezuela, que no llega a mil millones de dólares.

Creando para ello una subcomisión en la comisión de Relaciones Exteriores, que tendrá por objetivo averiguar si se han pagado comisiones indebidas en las ventas a Venezuela.

Un verdadero trabalenguas, por parte de un Congreso que en el agudo conflicto con el campo por la resolución 125, creo por ley una comisión para investigar a las aceiteras y exportadoras de granos que se llevaron puestas las enormes retenciones creadas por esa disparatada resolución, que sublevaron al campo, y hasta la fecha ni siquiera se ha integrado.

La fábula de “Los dos conejos” del español Tomás de Iriarte, que discutían sobre si los perros que los perseguían eran galgos o podencos, y en consecuencia fueron devorados por estos, que finaliza diciendo, “los que por cuestiones de poco momento dejan lo que importa, llévense este ejemplo” parece de plena aplicación para quienes hoy nos representan.

Mario Cafiero y Javier Llorens

Junio 2010La confluencia de las acciones del gobierno con el avance inglés
La provincialización del petróleo

“Con Kirchner es posible conversar, pero en privado”, declaró también Carlos Bulgheroni, dueño de Bridas y socio de BP.

Y este es el gran problema del los negocios, especialmente el petrolero.

Donde lo que se dice en privado, no se puede repetir en público.

En tal sentido Néstor Kirchner es un hombre muy apreciado entre los duros barones integrantes del Club del Petróleo, que saben mucho de golpes mediáticos, militares, y revoluciones.

En la reforma constitucional de 1994, fue uno de los autores del ambiguo artículo 124 que dispuso la provincialización del subsuelo, al reconocerles a las provincias el "dominio originario de los recursos naturales" en el territorio de ellas.

Y luego como presidente la hizo operativa en relación al petróleo, con la sanción a fines del 2006 de la “ley corta” de hidrocarburos, cuyo proyecto lleva la firma de Kirchner y Lavagna, y le permitió seguidamente a Pan American renegociar a su gusto la concesión de Cerro Dragón.

En esa ley la bancada oficialista apoyada por las provincias petroleras, forzó la interpretación de que el “dominio originario” implicaba también la “jurisdicción” sobre esos recursos.

Y en consecuencia fueron traspasados a las provincias, incluyendo los yacimientos of shore hasta una distancia de 12 millas desde la costa.

Al respecto el diputado Claudio Lozano expresó:

"Parece mentira que en nombre de un supuesto federalismo estemos a punto de dar sanción a una demanda histórica de las petroleras de nuestro país... es cierto que la Constitución de 1994 plantea una situación de vacío jurídico, pero también es verdad que este es el peor modo de llenarlo...

No coincido con lo que aquí se ha dicho acerca de que esta iniciativa respeta en modo absoluto el artículo 124 de la Constitución Nacional.”

Con esta desnacionalización y provincialización del petróleo se revirtió la política inaugurada por el general Mosconi un siglo atrás, dejando nuevamente a las provincias solas frente a las colosales petroleras mundiales.

En una relación de pigmeo famélico, generalmente desperado por la imposibilidad de pagar la nómina de empleados públicos a fin de mes, contra un coloso multinacional ahíto de poder financiero, que generalmente tiene además detrás a una superpotencia que lo apoya.

Como un epitafio a todo proyecto de llegar a ser un Estado – Nación, en una cuestión de tanta sensibilidad, belicosidad y estrechamente relacionada con la seguridad energética y nacional como son los abastecimientos petroleros, las Provincias Unidas del Río de La Plata, pasó a ser los Emiratos Petroleros Unidos.

Y se mutó así la crónica corrupción estatal nacional, por la crónica corrupción y estado de necesidad de las provincias.

Donde apalancado por las petroleras, siempre aparece algún gobernante que como un jeque árabe borracho, está dispuesto a regalar el petróleo a cambio de un plato de lentejas, ante la imposibilidad de explotarlo por su cuenta.

Tal como sucede en las provincias mineras que en su subsuelo detentan metales nobles y preciosos.

Como se verá a continuación, este comentario respecto la desnacionalización del petróleo y su provincialización, no se trata de una digresión.

Por inusitado que parezca, una parecida política de provincialización se adoptó en relación con el conflicto de Malvinas; resultando además la provincialización del petróleo concomitante con ella.

La provincialización de la disputa por Malvinas

A fines de 2008, junto con el comienzo del nuevo avance inglés por el petróleo, se produjo un inesperado acercamiento entre el gobierno nacional y la gobernadora de la isla de Tierra del Fuego, Antártida, e Islas del Atlántico Sur, Fabiana Ríos.

Pese a que esta pertenecía al ARI, el partido liderado por Lilita Carrió furibundo opositor del gobierno. Como mandataria de una provincia en quiebra, Ríos andaba famélica en busca de fondos.

Seguidamente el acercamiento se hizo extensivo a los representantes de Tierra del Fuego en el Congreso, quienes comenzaron a apoyar acríticamente las iniciativas oficialistas.

Y así a mediados del 2009, estos presentaron un proyecto para fijar los límites de dicha provincia. Esta había sido creada a principios de 1990, paralelamente con los Acuerdos de Madrid y el restablecimiento de relaciones con el RU, mediante una ley en la que también se fijaban los límites de ella.

Sin embargo esta delimitación fue vetada parcialmente por el presidente Menem y el canciller Cavallo, aduciendo que la delimitación “requería mayores precisiones para adecuarlo al orden jurídico vigente”.

Y que “los límites fijados podrían generar, involuntariamente, interpretaciones de terceros Estados que no responden a las posiciones sostenidas en la materia por nuestro país”.

Razón por la que el Poder Ejecutivo enviaría en la brevedad al Congreso de la Nación, un texto sustitutivo.

Pasaron casi 20 años, y el texto sustituto por parte del Poder Ejecutivo no apareció nunca, posiblemente por el alto voltaje político que esos limites tienen, relacionados directamente con la disputa de Malvinas.

El sustituto provino de los representantes de Tierra del Fuego, con la activa participación y asesoramiento de la cancillería y el vicecanciller Victorio María José Taccetti, quien pese haber hecho una meteórica carrera diplomática en la década de las relaciones carnales de los ’90, sigue hoy en los primeros rangos del ministerio de Relaciones Exteriores. Su texto es el siguiente:

"La Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur comprende: la parte oriental de la Isla Grande de Tierra del Fuego hasta el límite con la República de Chile, la Isla de los Estados, las Islas Año Nuevo, las Islas Malvinas, las Rocas Cormorán y Negra, las Islas Georgias del Sur, las Islas Sandwich del Sur, otras islas, islotes y rocas situados en aguas interiores y en el mar territorial generado a partir de dichos territorios de conformidad con lo previsto en la Ley 23.968, incluidas las islas, islotes y rocas situados al Sur de la Isla Grande de Tierra del Fuego hasta el límite con la República de Chile; los territorios situados en la Antártida Argentina comprendida entre los meridianos 25º Oeste y 74º Oeste y el paralelo 60º Sur, y las islas, islotes y rocas situados entre los territorios que comprende la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur; y los espacios marítimos y aéreos que por derecho le corresponden".

De entrada llama la atención la redundancia del texto, donde las Malvinas e islas anexas parecen estar contempladas dos veces, al incluirlas detalladamente en el primer párrafo, y al incluirlas genéricamente en el último.

En el primero se les asigna jurisdicción sobre el mar territorial de esas islas, o sea las 12 millas a partir de la costa.

Pero en el segundo la descripción es mucho mas amplia, al referirse a “los espacios marítimos y aéreos que por derecho le corresponden”, sin aclarar muy bien de que derecho se trata.

Ya se vio en relación a la provincialización del petróleo, la forzada interpretación que se hizo del artículo 124 de la Constitución, y de cómo se puede escribir aparentemente derecho para que resulte torcido.

Pero lo que mas llama la atención, es el TAMAÑO DE PROVINCIA que resulta de la abandonada y remota isla de Tierra del Fuego, ya que sus confines están en el Polo Sur, y en el medio del Atlántico Austral, a mitad de camino hacia Sudáfrica. En el Informe ULISES XIII:

“Los peligros de la ley la delimitacion de la megaprovincia de Tierra del fuego, Antartida e Islas del Atlantico Sur”, publicado en agosto del 2009, antes del tratamiento por parte de las cámaras del Congreso de dicha ley, se planteaba que la misma era un ERROR HISTORICO:

“El día 14/09/09 el diario Ámbito Financiero titula en su pág. 23: “Histórico: Diputados apura fijar límite de Tierra del Fuego” y en la nota señala que el proyecto, cuenta “con contundentes notas de aval de la Cancillería y del embajador Tacchetti”.

Coincidimos que es realmente un hecho histórico ya que desde los albores de la humanidad hasta nuestros días jamás ha existido en el planeta una provincia o entidad territorial de este tipo, o siquiera análoga.

Ni en el derecho comparado, ni en la geografía, ni en la historia se registra una configuración jurídico territorial tan peculiar.

Estaríamos fijando los límites de algo tan singular y único que prima facie parece sorprender a la sensatez y el sentido común. Los hechos históricos generalmente son escasos y excepcionales, en cambio los errores históricos no son escasos en estas latitudes.

Seguidamente advertía que “fijar los límites de un territorio provincial no es un mero trámite cuando este presenta las siguientes características singulares”:

A .Una inmensa superficie de aproximadamente 1.200.000 km2 incluyendo aguas territoriales (60 veces la superficie de la provincia de Tucumán que es de 22.000 km2 y cuatro veces mas grande que la provincia de Buenos Aires, la mayor de la argentina, que es de 307.000 Km2).

B. Un litoral marítimo de varios miles de kilómetros, que por lo menos triplica en longitud a las costas de la argentina territorial.

C. Una enorme dispersión entre los diversos segmentos continentales insulares y archipielágicos de una provincia que se extendería desde el Polo Sur hasta el estrecho de Magallanes

D. Población escasa y heterogénea: argentinos, británicos, científicos y trabajadores de más de 30 nacionalidades.

E. Estatus jurídicos diversos: 2% territorio argentino indisputado. 98% territorios litigiosos o controvertidos (reclamos superpuestos con Chile e Inglaterra) y con una comunidad internacional renuente a reconocer soberanía estatal en la Antártida.

F. La cohabitación de autoridades nacionales y provinciales, ya que existen numerosas bases científicas en la Antártida operadas por el Estado nacional bajo responsabilidad de la Cancillería.

G. Existen además en la península antártica estaciones y bases científicas permanentes y transitorias de más de 20 países funcionando de conformidad con el Sistema del Tratado Antártico.

A continuación alertaba respecto la complejidad adicional por los alcances del antes mencionado artículo 124 de la Constitución reformada en 1994.

Que además de posibilitar la provincialización del petroleo, al otorgar a las provincias “el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio”, autorizó a estas a “celebrar convenios internacionales en tanto no sean incompatibles con la política exterior de la Nación”.

Apuntaba al respecto:

“En 1994 se incorpora a la CN un artículo, el 124, que en teoría venía a reivindicar el espíritu federal, pero que en la práctica solo ha servido para desguarnecer los recursos naturales y posibilitar su explotación en general a manos de empresas transnacionales como el caso de la minería.

La lectura, análisis, evaluación e interpretación del art 124 de la CN es un ingrediente esencial del debate que postulamos, con miras a producir un consenso genuino sobre una cuestión que interesa a todos los habitantes del país.

¿Es compatible el federalismo que parte de una noción de equidad e igualdad entre sus componentes naturales o sea las provincias con la existencia de una megaprovincia de 1.200.000 km2 cuando por ejemplo Tucumán tiene solo 22.000 km2?

Los recursos naturales están distribuidos aleatoriamente, en especial en zonas donde el dominio originario puede coincidir con el dominio útil o derivado.

Esa distribución aleatoria no parece compatible con un federalismo real ni con el recupero o defensa de los mismos frente a terceros Estados o a interesados privados”

Seguidamente denunciaba que detrás de esa inusitada fijación de límites, estaba la diplomacia del RU y la cuestión de Malvinas, insinuando que se trataría de un “blesing in disguise” (una bendición disfrazada) para la diplomacia británica

“Según fuentes oficiosas y confidenciales el avance en la provincialización de zonas litigiosas es valorado como un paso muy positivo para lo consolidación de los intereses británicos en el área.

Se trataría de un “blesing in disguise” para la diplomacia británica que por otra parte niega toda participación en un proyecto surgido espontáneamente de fuentes argentinas.

En anteriores Ulises hemos descripto el retroceso de la posición argentina en los últimos años. Frente a este avance no parece adecuado descentralizar decisiones políticas, ni mucho menos transferir recursos económicos, ni a la más nueva de nuestras provincias la más añeja de nuestras controversias.”

“La incorporación del art 124 de la CN cambia radicalmente las condiciones y el enfoque con que debe considerarse la definición de los límites de la provincia de Tierra del Fuego.

Es muy grande el potencial de futuras polémicas y daños derivados si el texto no fuera lo suficientemente preciso en la delimitación de competencias. Cabe preguntarse si este proyecto que tanto complace a la Cancilleria es beneficioso para el interés nacional o debilita nuestra posición y los legítimos derechos e intereses de toda la sociedad argentina.

Y si se trata de un elemento congregante o disgregante. La pregunta no es ni banal ni abstracta.

Hay estrategias sutiles que disfrazan de inocuo o histórico algo que si no se toman todos los recaudos del caso puede ser extremadamente dañino.

Terminaba reclamando que la Cancillería argentina explicara las razones que aconsejan el dictado de esa ley, y si ella podía contener riesgos futuros, en especial con referencia a:

“La disposición transitoria de la CN y nuestra integridad territorial. Nuestra reivindicación antártica.

El derecho de todos los argentinos a conservación del medio ambiente y la puesta en valor de sus recursos naturales.

Creemos que la respuesta a estos interrogantes requieren una análisis serio, profundo y objetivo de las modalidades y características de la legislación propuesta.

Dicho análisis debe ser amplio y transparente y abarcar a la totalidad de la población argentina y a todas las provincias, ya que están en juego enormes recursos naturales, renovables y no renovables, patrimonio de todos los argentinos.

El debate debe ser naturalmente previo a la sanción de la ley y debe contemplar todos los aspectos jurídico internos y jurídico internacionales, estratégicos, ecológicos y económicos de la cuestión”.

Pese a ese requerimiento de transparencia, el Congreso Nacional, a la par de que se anunciaba en Londres la incursión de la plataforma Ocean Guardian, aprobó velozmente y sin ninguna discusión ese proyecto de ley.

La Cámara de Diputados lo aprobó en septiembre del 2009, sin debate y a libro cerrado.

Y la Cámara de Senadores lo hizo a fines de noviembre en una sesión sobre tablas, en base a un superficial informe que hizo el senador José Carlos Martínez como único orador.

Quién sin embargo destacó que estaba presente en el recinto la gobernadora Fabiana Rios, como si de resultas de esa ley pudieran derivarse pingues resultados para esa empobrecida provincia.
El Fideicomiso Austral

Seguidamente, en una pomposa ceremonia celebrada en Usuhia el 15 de marzo pasado, con la presencia de la presidenta de la Nación Fernández de Kirchner, el ministro de Planificación Julio De Vido y la gobernadora de Tierra del Fuego, Antártida, e Islas del Atlántico Sur Fabiana Rios, firmaron un “Acuerdo para Promover la Inversión y el Desarrollo de la Provincia de Tierra del Fuego”.

El acuerdo tiene como objeto poner “fin a las controversias” sobre el dominio de los recursos hidrocarburíferos de la plataforma continental adyacente a la isla grande de Tierra del Fuego.

Pero detrás de este supuesto objetivo se comprometen vastísimas áreas y recursos de la plataforma marítima en jurisdicción del Estado Nacional, en su mayor parte en disputa por la soberanía territorial con el Reino Unido.

En el artículo 2 del Acuerdo se incorpora expresamente -sin que queden lugar a dudas- que el territorio de aplicación del acuerdo comprende la Cuenca Malvinas y todas las superficies que la polémica ley 26.552 le asigna a la extensísima provincia de Tierra del Fuego (Malvinas, Georgias, Sandwich, Antártida, etc).

En el art. 5 del acuerdo se establecen una serie de proyectos de obras de infraestructura sanitaria, vial, energética y portuaria, que serán financiados por un Fideicomiso Austral a ser creado por la Provincia; que se integrará con aportes de la Provincia y del Estado Nacional, durante un plazo que se fija por 10 años.

La Provincia aportará al Fideicomiso el 50 % de las regalías petroleras de las aéreas que se encuentran actualmente en explotación y que en un futuro concesione bajo su manejo.

El Estado Nacional aporta treinta y cinco millones de dólares al contado, y el 50% de las regalías correspondientes a las aéreas costa afuera adyacentes a la Isla de Tierra del Fuego y “de las que se concesionen en el futuro” (4.2).

Agregándose de una manera tajante en el siguiente acápite (4.3) que ello “incluye expresamente a los territorios de la Cuenca Malvinas y otros que se hallen en disputa de soberanía…”

Resulta a priori muy extraño que la manera de resolver una controversia por regalías en un área de menos de 50.000 km2 (el area offshore adyacente a T del Fuego) sea incorporar al ruedo las regalías de una enorme superficie de millones de km2 del Estado Nacional.

La que además están buena parte de ellas en disputa por la soberanía; que tiene como antecedente una breve pero cruel guerra librada treinta años atrás; y en la que ahora esta asentada la base mas poderosa del Reino Unido y la OTAN en el Hemisferio Sur.

Hay algo esencialmente grotesco en esa previsión, equiparable a autorizar la instalación de un kiosco para la venta de bebidas y golosinas, en medio de un campo de batalla en una guerra de trincheras.

De acuerdo a información pública de la Secretaria de Energía, los montos de las regalías, tanto por petróleo como gas, del área en controversia (Cuenca Austral Off Shore) para el año 2009 fueron los que figuran en el siguiente cuadro.

Los importantes montos que se pueden apreciar en el mismo, distan de requerir sumar como compensación, aéreas hidrocarburíferas inmersas en una disputa internacional; de resultado impredecible; y de la enorme extensión como las que cedió el ministro De Vido.

Producción Cuenca Marina Austral

Regalías percibidas por Estado Nacional

Petróleo

24.393.557 u$s
5.350.922 u$s

Gas Natural

104.676.175 u$s
55.117.702 u$s

TOTAL

129.069.732 u$s
60.468.624 u$s

Sin embargo, a los efectos de una supuesta “reafirmación de la soberanía argentina en el archipiélago”, la subsecretaria de Relaciones Internacionales Carolina Lavori, destacó simultáneamente que la incorporación de las áreas hidrocarburíferas pertenecientes a la Cuenca Malvinas en el Fideicomiso Austral, representaba “un reconocimiento expreso a los efectos de la Ley Nacional 26.552” referida a los límites de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Y agregó:

“El acuerdo estipula en su articulado que el Territorio de Aplicación incluye a los espacios marítimos y terrestres irredentos que se encuentran en disputa que corresponden a la soberanía de la nación y que son parte de la Provincia de Tierra del Fuego”, con lo cual se trata “de una categórica reafirmación de nuestros derechos soberanos sobre el archipiélago y por ende la propiedad de los recursos naturales de la zona”.

El eje del plan de entrega del gobierno: la diada insular

En concreto, el gobierno como si operara en tándem con la diplomacia británica, con la conjugación de la provincialización del petróleo; la delimitación de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur; las potestades de celebrar convenios internacionales que se le acuerdan a las provincias; y la cesión del cobro de regalías a favor de dicha provincia, en vez de regionalizar o sudamericanizar el conflicto, lo ha reducido a una mínima expresión.

Lo ha provincializado e insularizado, poniéndolo a cargo de la provincia encabezada por la Isla de Tierra del Fuego.

De esta manera, transformándolo en un conflicto entre dos islas, lo ha equilibrado… a favor de Inglaterra, al contraponer no los 40 millones de habitantes de Argentina, contra 1.800 kelpers; sino los menos de 130.000 habitantes de Tierra del Fuego, contra 1.800 isleños.

Bajo este enfoque, la disputa de Malvinas no se trataría de un conflicto internacional, sino intradepartamental, entre la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida, e Islas del Sur, y su dependencia, departamento, o municipio Malvinas.

En consecuencia la “triada” menemista producto de las relaciones carnales previamente analizada, muto en la “diada” kirchnerista, que se puede visualizar en la imagen adjunta.

Producto de la suma de la continuidad de las “relaciones carnales”, encarnada en la cancillería argentina; mas las “relaciones provinciales” llevadas a cabo por parte de caciques de provincias, prestos para hacer cualquier negocio o negociado, sin importarles un bledo una visión integral como Estado – Nación, y los desafíos que este afronta para convivir en un mundo cada vez mas complejo y necesitado de recursos naturales.

En vez de “estadistas” que gobiernan estados, se trata de “provincianos”, con toda la carga peyorativa que el término conlleva.

Al aplicarse a personas toscas, que “tienen mentalidad cerrada e ideas desactualizados y poco desarrolladas”.

Y además fuertemente sospechados de corrupción, siendo esta la forma más elemental del “vende patria”, dado que todo acto de corrupción supone una venta de al menos parte de ella al mejor postor.

Calificativo que a la luz de los extremos que estamos viendo, debería ser reemplazado por el de “regala patria”.

En término diada expresa una relación de dos.

En psicología la relación entre madre y niño; y esta parece ser la relación que hemos establecido desde un tiempo a esta parte, con el RU y la Reina Madre de Inglaterra.

En medicina es la existencia de dos cánceres distintos en un mismo cuerpo, que es generalmente fatal.

En este caso los cánceres fatales son tres: la provincialización del petróleo, la provincialización del conflicto de Malvinas, y la cesión de las regalías petrolíferas por parte de la Nación, a favor de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

A principios de año, como si estuviera a la espera de la plataforma inglesa Ocean Guardian, la gobernadora Rios se ufanaba públicamente de que la provincia cobraría regalías petroleras de Malvinas.

Y así, como un último peldaño de nuestra degradación como Nación o República, ahora no será nuestro canciller quién negocie nuestro ascentral conflicto con el RU, con el control del Congreso.

Sino que será seguramente un secretario de Hacienda de la gobernadora Fabiana Rios quién -bajo el amparo de ese Fideicomiso y del artículo 124 de la Constitución- saldrá a negociar con los isleños, las petroleras británicas, y el RU, unos acuerdos petroleros aun mas deplorables y denigrantes de los que firmó el canciller Di Tella en 1995, inspirado entonces en la política de las “relaciones carnales”.

Es penoso el periplo seguido por la gobernadora Rios, que resultó elegida por un reclamo de transparencia, frente la corrupta administración que la precedió.

La misma que hoy la denuncia por estar renegociando en forma muy poco transparente los contratos petroleros, al estilo K.

Famélica de fondos ante la quiebra en que se encontraba su provincia, finalmente se convirtió en una pingüina empetrolada, que aspira a una auténtica solución K para zafar de sus crónicos déficits presupuestarios provinciales.

Los K para salir de la crisis en que se encontraba Santa Cruz en 1991, reventaron a YPF.

Y ahora Ríos se ha hecho cómplice para reventar la cuestión Malvinas con el mismo objetivo.
La estrategia británica siempre estuvo clara para el que la quería ver.

Vienen por el petróleo y se armaron militarmente para ello.

Pero saben que no pueden llevarse el 100 % del botín, porque el mundo empezó a mirar lo que está pasando en el Atlántico Sur.

Son 5.000.000 de km2 en disputa, con recursos incalculables.

Tienen que mostrar un “acuerdo” aunque sea simbólico con Argentina, que en vez de llevarse el 100 %, les permita llevarse el 97 % o el 94 %.

Por ello, con la complicidad del gobierno nacional, la cancillería argentina, y las autoridades de Tierra del Fuego, están preparando una limosna que para no enervar las pretensiones de soberanía del reino Unido, seguramente vendrá disfrazada como una reparación ambiental, para mantener incontaminadas a las Malvinas de la explotación petrolera.

Por eso simultáneamente se habla de la instalación en Tierra del Fuego de una destilería, existiendo desde hace de diez años, un proyecto de la SHELL británica holandesa en tal sentido.

Tierra del Fuego, con las exenciones fiscales y aduaneras con que cuenta, se convertirá así en un santuario petrolero, que a cambio de recibir un enorme pasivo ambiental, recibirá también unas propinas como supuestas y equívocas regalías del petróleo de Malvinas.

Las que serán destinadas a pagar la nómina salarial de una atribulada burocracia, para construir algunas viviendas para personas carenciadas, o para una u otra escuela.

Quedándose seguramente buena parte de ella en el camino, por la corrupción que impera en la obra pública.

Gracias a la explotación del petróleo del Mar del Norte, Noruega, Holanda, y Dinamarca, de países relativamente atrasados que eran, pasaron a ser los países más avanzados e igualitarios del planeta.

Y ello es porque la “tax” o imposición que aplican sobre el petróleo crudo, no es del 3, ni del 6, ni del 12 %, sino que supera el 50 %.

De esa manera no solo han elevado a la cima del mundo el bienestar de la actual generación, sino que además ahorran para el bienestar de las generaciones futuras, para cuando ya el petróleo no exista más en el Mar del Norte.

De eso se trata la cuestión de la soberanía en Malvinas, que no tiene nada de simbólica ni de declarativa.

Se trata del bienestar de las generaciones de argentinos, actuales y futuras.

Ante el enorme desafío que esto implica, la pequeñez y el enanismo intelectual y moral de nuestros actuales gobernantes “provincianos”, atados a los problemas de caja del día a día, o al poder que momentáneamente otorga la caja, es antológica.

El delito de alta traición se configura cuando un funcionario se “une al enemigo o le presta ayuda o socorro”.

Hoy técnicamente el RU no es “enemigo”. Pero igualmente linda con la alta traición el prestarle ayuda para que se apropie hoy de lo que fue en realidad, el motivo por el cual el enemigo de entonces urdió la guerra de 1982, como se verá a continuación.

Envio: Centro Cultural Alejandro Olmos

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viernes, 18 de junio de 2010

LA BATALLA FINAL DEL 14 DE JUNIO

Breve reseña. Fin del conflicto.

Aunque se decreta el cese de fuego, todavía se siguen produciendo focos de resistencia.

La batalla por Puerto Argentino deja a mas de 360 británicos sin vida.

Entre los Generales Jeremy Moore y Mario Benjamín Menéndez (a las 23:59 horas del 14 de junio), respectivamente comandante de las fuerzas británicas y Gobernador militar de las Islas Malvinas, queda parlamentado el alto al fuego y el retiro de tropas.

En Buenos Aires, se realiza una manifestación en rechazo al cese de fuego, en la que se produjeron desmanes y actúo la policía.

Aqui no existe la palabra "rendición", si cese de fuego, y retiro de tropas, la guerra por las Islas Malvinas todavía no ha finalizado.

Las cifras finales del conflicto arrojan la pérdida de mas de 1.070 británicos y 649 argentinos.

De los 40 buques de guerra de la "Real Armada Británica", solo 3 buques regresan a Portsmouth en óptimas condiciones.

No es hasta 1989, en donde Menem firma un Tratado inconstitucional, ya que "hace la paz" con Gran Bretaña sin consultar al Congreso, y es allí donde Argentina se rinde, y en donde Gran Bretaña obtiene grandes beneficios, e inunda de pobreza al pueblo argentino.

Los combates finales:

Mensaje del Comandante del Puesto de Comando de la defensa a Puerto Argentino:

"¡Señor saque a todas las ratas de la ciudad y mándelas para el frente, los ingleses no aguantarán mucho más!"...

14 de junio:

En las primeras horas de la madrugada, lanza un segundo ataque violentísimo sobre Tumbledown S.O el que es rechazado parcialmente.

El BIM5 ejecuta todos los fuegos de apoyo disponibles aún sobre su propia fracción adelantada.

03:00 horas: Mientras nieva intensamente, existe incertidumbre sobre la situación en las estribaciones Oeste de Tumbledown, decidiendo el Comandante del BIM5 contraatacar con la 1ra Sección de la Compañía de Ingenieros Anfibios (TCIM MIÑO y TCIM DEMARCO) y una Sección de Tiradores de B/RI6 (Subteniente LA MADRID).

Dicha acción logra detener al enemigo y se estabiliza la línea a la altura del observatorio del Batallón.

Las fuerzas propias en Wireless Ridge fueron rechazadas.

La retaguardia del BIM5 compuesta por los Servicios, la Sección Morteros 106,6, la Sección Amet. 12,7 y las fracciones propias combaten por el fuego y se mantiene el hostigamiento de éstos sobre el sector propio.

Durante el fuego de contrabaterías muere en combate en la pieza Nro 3 el Dragoneante Clase 1962 Oscar MANSILLA.

04:00 horas: El Comandante del BIM5 dispuso que la Ca MAR/BIM5 se aliste para contraatacar Tumbledown y se requirió al Escalón Superior, empeñar alguna Unidad de las ubicadas en retaguardia para la recuperación de las alturas al Norte y evitar el desbordamiento por el flanco de las posiciones del BIM5.

07:00 horas: Se produce el tercer ataque británico.

El enemigo ocupa la zona elevada del monte Tumbledown y ataca por retaguardia a la 4ta Sección de la Ca Nacar/BIM5 la que es prácticamente aniquilada; sus sobrevivientes se rinden por orden de su Jefe el TCIM Carlos VAZQUEZ ya que habían consumido totalmente sus municiones y se encontraban imposibilitados de controlar el combate.

Mueren heroicamente en ese sector el siguiente personal de Infantería de Marina:

Suboficial Segundo Julio Saturnino CASTILLO, Conscriptos Clase 1962 Héctor Abel CERLES, Juan Carlos GONZÁLEZ, José Luis GALARZA, Juan Carlos DÁVALOS, Félix Ernesto AGUIRRE y Diego FERREYRA; el Subteniente SILVA y un grupo de soldados conscriptos del RI4 de nuestro Ejército Argentino que se quedaron voluntariamente a defender la altura junto con sus camaradas Infantes de Marina.

08:00 horas: Ceden las posiciones propias en Tumbledown.

Se prevé neutralizar y destruir con el fuego de artillería al enemigo en esa posición para el contraataque de la Compañía Mar/BIM5 que se estaba montando.

Se informa al Cdo Superior que aún se esperaba la acción sobre el flanco Norte, por tener todavía capacidad para resistir aunque la situación de munición pasa a ser crítica.

09:00 horas: Para evitar la prosecución del combate en posiciones desfavorables y ante una orden del 2do Comandante de la Agrupación Ejército Argentino, el Comandante del BIM5 ordena el repliegue de su Unidad desde el Monte Tumbledown, Monte Williams, Felton y Stream y Casa Amarilla hacia Sapper Hill.

Se ha consumido la totalidad de la munición mayor (Mor 106,6, Mor 81 y Obús 105 mm) y se procede a la destrucción del material pesado y abastecimiento del Batallón previo a ejecutarse el repliegue ordenado.

La Batería Bravo/BIAC se constituye en dos fracciones de tiradores.

En el repliegue mueren en combate el Suboficial Segundo de Infantería de Marina Víctor Hugo JUAREZ del SPAC del BIM5 y el Dragoneante de Infantería de Marina Clase 1962 Ricardo RAMIREZ de la Sec Mor 81.

Mientras se realiza el repliegue de la Compañía de Ingenieros Anfibios hacia la localidad, previa destrucción de su material y sector de alojamiento, ésta se arma como Infantería para reunirse con el BIM5 en Sapper Hill, cae herido de muerte en combate el Conscripto Clase 1962 Vicente Antonio DÍAZ.

09:15 horas: PUERTO ARGENTINO informa que las principales posiciones en Tumbledown, Williams, Longdon y Wireless Ridge se encuentran en poder del enemigo y que se intenta reconstruir el dispositivo defensivo empleando el RI3 y parte del RI25, pero se aprecia de cualquier manera que no se podrá mantener más allá del día de la fecha.

10:00 horas: De hecho se concreta un alto el fuego.

Sin embargo en Sapper Hill el BIM5 se reorganiza para proseguir el combate.

El Comandante de esta Unidad recibe la orden superior de cesar el combate y replegar su Batallón hacia la localidad.

12:00 a 14:00 horas: En momentos de comenzar a cumplir las órdenes recibidas, la retaguardia de combate (la 3ra sección de la Compañía Mar/BIM5) entra en acción rechazando un helidesembarco británico en sus inmediaciones.

En este postrero combate encuentran la muerte los últimos tres Conscriptos de Infantería de Marina Clase 1962 Roberto LEYES, Eleodoro MONZON y Sergio Ariel ROBLEDO.


14:30 horas: Finaliza su repliegue el BIM5, con sus tropas en columna, en poder de sus armas y a paso de marcha.

Así, se dan fin a las acciones bélicas iniciadas por Gran Bretaña en Marzo de 1982.

En un combate desigual, los soldados combatientes argentinos pudieron soportar desde el 1° de mayo los violentos ataques aéreos a sus posiciones y a su vez, enfrentar al enemigo en las trincheras.

Quedaron 649 héroes en nuestras islas, pero miles son los excombatientes que viven entre nosotros, con cientas de historias por contarnos.

No nos olvidemos de Malvinas, pero tampoco de nuestros Veteranos.
No fueron chicos, el clima y la adversidad de las islas, los hizo hombres listos para defender a su Patria.

Pasaron frío en las islas, pero mucho más frío pasan hoy, por la gran indiferencia que la sociedad les está dando.

Necesitan del calor de su pueblo, para que se sientan orgullosos de haber estado allí. Argentino, no te olvides de tus excombatientes, que lucharon por vos, por tus hijos y su futuro.

Pasaron hambre, falencia en toda guerra; pero mucha mas hambre tienen hoy, donde el único alimento que los fortalecerá y curará, es que su pueblo los reconozca como verdaderos Veteranos de Guerra de Malvinas.

Esta es la verdad, quien quiera ver que vea, quien quiera oír que oiga; Las Malvinas son argentinas y no se renunciará a ello, mientras exista un argentino amante de la justicia capaz de defender su bandera.


martes, 15 de junio de 2010

MURIO EX COMBATIENTE DE MALVINAS EN ESTADO DE ABANDONO

Se trata de Gastón Pina, de 47 años, un ferviente militante de la causa.

Vivía solo y en una casa de barrio Rucci que no contaba con ningún tipo de servicios.

El cuerpo fue hallado esta madrugada en avanzado estado de descomposición.

En total estado de abandono murió un ex combatiente de Malvinas rosarino de 47 años.

El cuerpo fue encontrado sin vida esta madrugada por la policía en avanzado estado de descomposición en su departamento Fonavi de barrio Rucci.

Se trata de Gastón Pina, un ferviente militante de la causa de los ex combatientes, quien vivía solo y en una casa que no contaba con ningún tipo de servicios.

Según fuentes policiales, los vecinos alertaron a la seccional de la zona debido al olor nauseabundo que emanaba del departamento y a que hacía tiempo no lo veían por ahí.

Al ingresar los efectivos se encontraron con el cadáver de Pina.

Según indicaron las mismas fuentes, al cuerpo se le realizará la correspondiente autopsia para comprobar las causas del deceso.

Por último, el ex combatiente recibirá un homenaje en la Jefatura de Policía, al conmemorarse este jueves el Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, islas y Sector Antártico.

jueves, 10 de junio de 2010

USURPACION DE LAS ISLAS MALVINAS

Islas Malvinas (Argentina)

Islas Malvinas por Jeff in Argentina.

El 6 de noviembre de 1820 David Jewett, comandante de la “Heroína”, tomó posesión de las Islas Malvinas en nombre del gobierno de las Provincias Unidas de Sudamérica, y puso el hecho en conocimiento público mediante una circular. (1)

Disuelta la unidad nacional, la provincia de Buenos Aires otorgó en 1823 a Jorge Pacheco el usufructo de la isla Soledad o Malvina del Este.

El mismo año designó al capitán de milicias Pablo Areguatí comandante de las islas. (2)

En 1828 concedió a Luis Vernet –que había sido el promotor de estas gestiones y era socio de Pacheco- “todos los terrenos que en la isla de la Soledad resultaren vacos”, con ciertas excepciones y bajo el compromiso de establecer allí una colonia que gozaría del derecho de pesca en todo el archipiélago. (3)

Y el 10 de junio de 1829, por último, el gobierno de Buenos Aires, presidido entonces por Martín Rodríguez, expedía el decreto disponiendo que “las islas Malvinas, serán regidas por un comandante político y militar”, el cual debía residir en la isla de la Soledad y cuidar en esas costas “la ejecución de los reglamentos sobre pesca de anfibios”. (4)

Los fundamentos de este decreto expresaban que España había tenido la posesión material de esas islas, “Hallándose justificada aquella posesión por el derecho de primer ocupante, por el consentimiento de las principales potencias marítimas de Europa, y por la adyacencia de estas islas al continente que formaba el virreinato de Buenos Aires, de cuyo gobierno dependían.

Por esta razón, habiendo entrado el gobierno de la República en la sucesión de todos los derechos que tenía sobre estas provincias la antigua metrópoli, y de que gozaban sus virreyes, ha seguido ejerciendo actos de dominio en dichas islas, sus puertos y costas”.

Entretanto, la empresa dirigida por Luis Vernet, nombrado gobernador el mismo día, había iniciado la colonización de las Malvinas.

Varias expediciones llegaron al archipiélago hasta que Vernet se instaló allí en julio de 1829 y –no sin superar enormes dificultades- logró asentar una población de un centenar de personas. (5)

No hemos de detenernos en recordar el desarrollo y las vicisitudes del establecimiento formado por Vernet con autorización del gobierno argentino.

Nos interesa más especialmente destacar el proceso que condujo a la usurpación inglesa.

Al conocer el decreto del 10 de junio de 1829, el encargado de negocios de Gran Bretaña, Woodbine Parish, lo comunicó a su gobierno recordando los antecedentes del asunto y los títulos que a su juicio tenía Inglaterra.

A los pocos meses, debidamente autorizado, presentó al ministro de Negocios Extranjeros Tomás Guido una nota en la cual sostenía “los derechos de soberanía de S. M. B. sobre las islas.

Estos derechos –continuaba diciendo la nota- fundados en el primer descubrimiento y subsiguiente ocupación de dichas islas, fueron sancionados por la restauración del establecimiento británico por S. M. C. en el año 1771….

El retiro de las fuerzas de S. M. en el año 1774 no puede considerarse como una renuncia a los justos derechos de S. M.”.

La nota concluía protestando formalmente contra las pretensiones argentinas y contra todo acto que perjudicara los “derechos de Soberanía que hasta ahora ha ejercitado la corona de Gran Bretaña”. (6)

Pero lo que esa nota calla cuidadosamente es la ocupación simultánea hasta 1774 y exclusiva de España desde entonces, los tratados de 1670 en adelante, y sobre todo el convenio de 1790 que cerró las costas del Atlántico sud a toda instalación inglesa.

La nota de Parish –elaborada en Londres- vale más por lo que no dice que por su contenido expreso, y debe juzgarse más por esa ocultación deliberada de circunstancias y de razones que por su osadía manifiesta en pretender una soberanía sin título alguno y una posesión carente de efectividad.

Sostener que Inglaterra había ejercido “hasta ahora” esos derechos, después de 55 años de abandono y de silencio, era una adulteración tan manifiesta de la verdad que sólo podía considerarse una burda ironía, apoyada en la fuerza del imperio más poderoso del mundo en aquel entonces.

Pero debe recordarse que pocos años antes de esa protesta, el 2 de febrero de 1825, Inglaterra había firmado con la Argentina el tratado de amistad y comercio mediante el cual reconoció la independencia de la nueva nación y, naturalmente, la existencia de un ámbito territorial propio de ella.

Dentro de ese territorio estaban las Malvinas, de las cuales había tomado posesión en 1820, y ejercido otros actos de soberanía incluyendo el nombramiento y la instalación de autoridades.

La nota de Parish fue contestada de inmediato por el ministro Guido prometiendo estudiar la reclamación. (7)

Pero el gobierno argentino, urgido por otros asuntos, no alcanzó a responder ni Parish insistió en conseguir una respuesta que iba a ser necesariamente negativa, puesto que los hechos señalaban la inequívoca voluntad de mantener la colonia ya fundada por Vernet.

El gobernador de las Malvinas, en efecto, seguía ejerciendo su cargo y haciendo progresar el establecimiento de Puerto Soledad:

Cansado de ver que los balleneros destruían los recursos naturales de las islas, y dispuesto a imponer su autoridad, en agosto de 1831 arrestó a tres buques norteamericanos.

En uno de ellos, el “Harriet”, volvió a Buenos Aires para someterlo al tribunal de presas.

Intervino entonces el cónsul de los Estados Unidos, George W. Slacum, quien desconoció el derecho argentino a reglamentar la pesca en las Malvinas y logró convencer al comandante de la corbeta “Lexington” que debía defender con energía los intereses de los pescadores de su nación.

Ese barco, al mando de Silas Duncan, se dirigió inmediatamente a Puerto Soledad, a donde llegó el 28 de diciembre de 1831 enarbolando bandera francesa.

Sólo después de anclar levantó su propio pabellón, e inmediatamente Duncan se dedicó a destruir cuantos bienes existían en el establecimiento, trayendo presos a los principales pobladores. (8)

Este acto de piratería, sin justificativo alguno y llevado a cabo de la manera más violenta y abusiva, provocó la protesta y las reclamaciones del gobierno argentino.

Los Estados Unidos, sin embargo, no quisieron reconocer su error.

Y aunque esas protestas fueron renovadas en 1841 y en 1884, nunca se dieron las debidas satisfacciones ni la indemnización correspondiente a los daños ocasionados.

No puede dejarse de recordar, con relación a este episodio, que si bien el gobierno norteamericano no quiso admitir los argumentos argentinos, la Corte Federal de Massachusetts resolvió que los actos de Silas Duncan eran ilegítimos.

En un litigio en el cual se había invocado el incidente de la “Lexington”, esa corte resolvió “that such officer had no right, without express direction from his Government, to enter the territoriality of a country in peace with the United States and seize property found there, claimed by citizens of the United States”. (9)

Las Malvinas volvieron entonces a adquirir notoriedad internacional.

Ya hacía tres años que el gobierno inglés les dedicaba una creciente atención, estimulada por los informes de Parish y por quienes sostenían la necesidad de contar con un puerto de escala en la ruta a Australia, cuya colonización estaba entonces en pleno desarrollo. (10)

Pero el gabinete británico no se animaba a tomar una decisión sin fundamento, y se limitó a presentar la nota de Parish. Sin embargo, este último llegó de regreso a Londres a principios de 1832, con la noticia del atropello norteamericano y de que ya no existían autoridades argentinas en las islas.

Estas razones, y tal vez la creencia de que los Estados Unidos podrían intentar su ocupación, decidieron el envío de una pequeña flotilla.

El capitán John James Onslow, al mando de la corbeta “Clío”, recibió instrucciones de dirigirse a Port Egmont y de restablecer allí el fuerte abandonado en 1774.

En caso de encontrar fuerzas extranjeras inferiores a las suyas debía desalojarlas, empleando la violencia en caso necesario.

Pero si esas fuerzas eran superiores, se limitaría a presentar una protesta que contenía también una amenaza. (11)

Onslow no se ajustó a esas instrucciones, o bien recibió otras que las contradecían y que permanecieron en secreto.

A fines de diciembre de 1832 llegó a Port Egmont, e inmediatamente, siguió rumbo a Puerto Soledad, anclando allí el 2 de enero del siguiente año.

En el lugar estaba la goleta “Sarandí” a las órdenes de José María Pinedo, a quien Onslow hizo saber que estaba encargado de afirmar los derechos soberanos de Inglaterra. (12)

Al día siguiente la bandera argentina era entregada a bordo de la “Sarandí” por un oficial inglés, y poco después Pinedo –ante la superioridad de las fuerzas británicas- dejaba Puerto Soledad. (13)

La “Clío” sólo quedó unos pocos días en las Malvinas, y dejó a su población en el mayor desamparo y anarquía.

Pero un año después, el 9 de enero de 1834, el “Challenger” traía al primer gobernador inglés, Henry Smith, que iniciaba así la ocupación de las islas usurpadas. (14)

Debe señalarse, ante todo, que Inglaterra se instaló en el mismo lugar que había sido poblado sucesivamente por los franceses, los españoles y los argentinos, pero que nunca había estado bajo el dominio inglés.

Si alguna pretensión podía sustentar Gran Bretaña, ella se limitaba a Port Egmont, ubicado en el otro extremo del archipiélago.

Esta circunstancia tan importante revela que el gobierno británico procedía con absoluto desprecio por el aspecto jurídico de la cuestión, y con el deseo manifiesto de realizar un acto de fuerza, sabiendo que la Argentina no estaba en condiciones de oponerse y de afrontar ese poder enormemente superior.

La segunda instalación inglesa en las Malvinas fue un despojo realizado gracias a esa superioridad.

La expulsión de las autoridades argentinas legítimas ni siquiera fue precedida de un aviso o de un ultimátum enviado al gobierno de Buenos Aires. Inglaterra no quería que sus derechos –o sus pretendidos derechos- fueran objeto de una discusión diplomática.

Usaba la fuerza, como antes –en 1766- había usado del secreto y de la clandestinidad. (15)

La llegada de Pinedo a Buenos Aires produjo naturalmente una honda conmoción en el sentimiento público, y dio origen a la inmediata protesta del gobierno argentino. (16)

El encargado de negocios, que era Philip G. Gore, contestó al día siguiente que no tenía instrucciones de Londres.

Entonces Manuel Vicente de Maza resolvió plantear el asunto directamente en Inglaterra, para lo cual comisionó al ministro plenipotenciario Manuel Moreno, encargándole la presentación de una formal protesta.

Este lo hizo el 17 de junio de 1833 mediante una larga nota en la cual recordaba los antecedentes históricos de la cuestión, para concluir “que los títulos de la España a las Malvinas fueron, su ocupación formal; su compra a la Francia por precio convenido; y la cesión o abandono que de ellas hizo Inglaterra”.

Como las Provincias Unidas sucedieron en los derechos que España tenía, Gran Bretaña no podía adquirir ningún nuevo derecho sobre las islas.

La nota concluía protestando “contra la soberanía asumida últimamente, en las islas Malvinas por la corona de la Gran Bretaña, y contra el despojo y eyección del Establecimiento de la República en Puerto Luis, llamado por otro nombre el Puerto de la Soledad”, y pidiendo las reparaciones adecuadas por la lesión y ofensa inferidas. (17)

La contestación inglesa –que tardó más de seis meses en ser presentada- merece ser cuidadosamente analizada.

Comienza esa nota recordando la protesta que Parish había entregado al gobierno argentino a fines de 1829 y reproduciendo los mismos argumentos:

“esos derechos soberanos, que estaban fundados sobre el descubrimiento original y subsiguiente ocupación de aquellas islas, adquirieron una mayor sanción con el hecho de haber su Majestad Católica restituido el establecimiento inglés de que una fuerza española se había apoderado por violencia en el año 1771”.

Agregaba la nota que el retiro de los ingleses en 1774 no pudo invalidar sus derechos.

Y como la protesta de Parish no había sido contestada por el gobierno argentino, este último no podía sorprenderse por el acto realizado en las Malvinas, ni tampoco “suponer que el gobierno británico permitiese que ningún otro Estado ejerciera un derecho, como derivado de España, que la Gran Bretaña le había negado a España misma”.

Lord Palmerston se ocupaba, por último, de negar la existencia de una promesa secreta, acerca de la cual no había constancia alguna en los archivos ingleses. (18)

La respuesta de Palmerston, escueta y carente de fundamentos históricos y jurídicos, sólo revelaba el deseo de eludir la discusión de un enojoso asunto que el gobierno británico no podía defender con argumentos valederos, sin dejar por ello de persistir en su actitud.

No es necesario volver a señalar las falsedades que esa nota contiene.

Ya lo hemos hecho al comentar la de Parish; que se transcribe casi literalmente por Palmerston.

Los dos únicos argumentos que este último agrega son la falta de contestación argentina a la nota de 1829 y la negativa inglesa a reconocer a otros Estados los derechos que había negado a España.

Aquella falta de contestación, explicable por las circunstancias críticas que vivía el país por esos años, no pudo, desde ningún punto de vista, hacer surgir un título nuevo para Inglaterra.

Ese silencio no podía interpretarse como un asentimiento a las pretensiones inglesas, puesto que simultáneamente los hechos afirmaban la voluntad argentina de mantener su soberanía en las Malvinas.

Los años 1829-1831 son precisamente los de mayor actividad en el archipiélago, que tiene a su frente al gobernador Vernet y asiste al desarrollo de Puerto Soledad.

De modo que esos actos de dominio eran el mejor desmentido que podía darse a la nota de Parish, y la manera más eficaz de asegurar los derechos que la República tenía como sucesora de España.

Si Inglaterra aspiraba sinceramente a obtener una contestación, pudo insistir en su nota o presentar otra recabándola, pero nunca hacer derivar de esa falta un fundamento para realizar actos de fuerza en Puerto Soledad.

La correcta práctica diplomática entre dos naciones que mantenían relaciones amistosas y cordiales exigía otro tratamiento muy distinto.

El último argumento de Palmerston consistía en sostener que Inglaterra no podía admitir los títulos argentinos porque los había negado a España misma, de la cual derivaban aquéllos.

Esta era una evidente falsedad, que al mismo tiempo encerraba un sofisma. Gran Bretaña nunca desconoció, ni hubiera podido hacerlo, los derechos españoles.

Estos fueron admitidos en 1749, en 1771 y en 1790, sin que llegara a ser tema de una discusión entre las cancillerías.

Y desde 1774, en que España quedó como única dueña del archipiélago, Inglaterra mantuvo un persistente silencio que significaba aceptar la validez de aquella ocupación.

Pero ese argumento contiene, además, un sofisma; aun cuando España no hubiera tenido título alguno, o éste hubiera sido desconocido por Inglaterra, no por ello podía esta última crearse unilateralmente un derecho fundado en la inexistencia del que invocaban los españoles.

Para adquirir la soberanía de un territorio no basta negar la que otra nación alega, sino que es preciso además que haya actos posesorios indiscutidos y permanentes.

Y esto era lo que no podía aducir Inglaterra, que desde 1774 hasta 1829 guardó un profundo silencio respecto del archipiélago.

Manuel Moreno replicó a Palmerston, en nota del 29 de diciembre de 1834, aportando nuevos argumentos y antecedentes en apoyo de la posición argentina. (19)

Esta segunda nota contiene sin duda un alegato muy orgánico y refleja con mayor acierto los derechos que Moreno defendía.

Pero tanto ésta como las ulteriores reclamaciones fueron contestadas siempre con una categórica negativa, por parte de Inglaterra, a discutir lealmente los títulos respectivos. El problema se mantuvo en la misma situación, sin que nada hiciera variar la posición argentina.

Esta se funda, históricamente, en las siguientes razones:

1º) La soberanía española de las islas, derivada de la concesión pontificia y de la ocupación de territorios en el Atlántico Meridional.

Inglaterra reconoció esa soberanía al comprometerse a no navegar ni comerciar en los mares del Sud (tratados de 1670, 1713 y subsiguientes)

2º) La posesión efectiva de Puerto Soledad desde 1764 –como sucesora de Francia- hasta 1811, la cual, a partir de 1774, fue una ocupación exclusiva de todo el archipiélago, acreditada mediante múltiples actos de soberanía y confirmada por la aceptación de todas las naciones.

3º) El compromiso británico de evacuar Port Egmont –como lo hizo en 1774- y el nuevo acuerdo con España de no establecerse en las costas orientales u occidentales de la América Meridional, ni en las islas adyacentes (octubre de 1790).

4º) La incorporación de las islas Malvinas al gobierno y por lo tanto al territorio de la provincia de Buenos Aires, resuelta por España en 1766 y mantenida luego sin alteración alguna.

5º) La continuidad jurídica de la República Argentina con respecto a todos los derechos y obligaciones heredados de España.

6º) La ocupación pacífica y exclusiva del archipiélago por la Argentina –o la provincia de Buenos Aires- desde 1820 hasta el 2 de enero de 1833, en que sus autoridades fueron desalojadas por la fuerza.

7º) El traspaso hecho por España a la República Argentina, mediante el tratado de 21 de diciembre de 1863, “de todas las provincias mencionadas en su Constitución federal vigente, y de los demás territorios que legítimamente le pertenecen o en adelante le pertenecieren”, renunciando a “la soberanía, derechos y acciones que le correspondían”. (20)

Por su pare Inglaterra no puede invocar ni los derechos de primer ocupante, ni la cesión de su soberanía por España, ni la facultad de navegar y de establecerse en los mares del sud, ni ningún otro título legítimo aceptado por España o por la Argentina.

Sólo tiene a su favor la ocupación clandestina de 1766 y el violento despojo de 1833.

Referencias

(1) Caillet-Bois, 179-181: “El Argos de Buenos Ayres, Nº 31, 10 de noviembre de 1821.
(2) Gómez Langenheim, I, 212 y 217.
(3) Decreto del 5 de enero de 1828, en Gómez Langenheim, I, 230.
(4) Pedro de Angelis – Recopilación de las leyes y decretos promulgados en Buenos Aires, segunda parte, 969, Buenos Aires, 1836. El decreto fue publicado y comentado por los dos periódicos más importantes de entonces: “La Gaceta Mercantil”, 17 y 23 de junio de 1829, y el “British Packet”, 20 de junio del mismo año.
(5) Caillet-Bois, 183-208.
(6) Gómez Langenheim, II, 127.
(7) Guido a Parish, 25 de noviembre de 1829 en Gómez Langenheim, II, 128.
(8) Todos los sucesos se encuentran documentados en “Colección de documentos oficiales con que el gobierno instruye al cuerpo legislativo de la provincia del origen y estado de las cuestiones pendientes con la República de los Estados Unidos de Norteamérica sobre las Islas Malvinas”. Buenos Aires, 1832; seguida de “Apéndice a los documentos oficiales publicados sobre el asunto de Malvinas, etc.”, Buenos Aires, 1832.
(9) Groussac, “Les iles Malouines”, 33, quien cita a Francis Wharton, “A Digest of the International Law, 2ª ed., I, 444.
(10) Caillet-Bois, 295-318.
(11) Caillet-Bois, 320-321, quien cita a G. T. Whitington, “The Falkland Islands, compiled from ten years, investigations of the subject”, 12-15, London, 1840.
(12) Onslow a Pinedo, 2 de enero de 1833, V. F. Boyson, “The Falkland Islands”, 97, Oxford, 1924.
(13) Caillet-Bois, 322-327.
(14) Boyson, 103.
(15) No deja de ser curioso destacar la explicación que da un autor moderno sobre los motivos de la llegada de la “Clío”: “The reason of her appearance was very simple. No notice having been taken of the protest made by Woodbine Parish three years previously, the Clio….. had been dispatched to take possession of the colony” (Boyson, 97). Este escritor parece ignorar todos los usos diplomáticos, e incluso la diferencia que existe entre tomar posesión de un lugar abandonado o desierto y expulsar de un establecimiento ya organizado a las autoridades de un país con el cual se mantienen relaciones amistosas.
(16) Maza a Gore, 16 de enero de 1833, en “Reclamación del Gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata, contra el de su Majestad Británica, sobre la soberanía y posesión de las islas Malvinas (Falkland), Discusión oficial”, 25, Londres, 1841.
(17) Reclamación cit., 3-24. Se publicó también en inglés y francés en “Protestation du gouvernement des Provinces Unies du Río de la Plata, par son ministre plénipotentiairie a Londres, sur l’arrogation de souveraineté dans les iles Malvines or Falkland, par la Grande Bretagne, et l’éjecution de l’établissement de Buenos Ayres a Port Louis”, Londres, 1833.
(18) Lord Palmerston a Manuel Moreno, 8 de enero de 1834, en “Reclamación” cit., 40-53.
(19) ”Reclamación” cit., 54-66. Manuel Moreno publicó también, sin nombre de autor, un folleto titulado “Observations on the forcible occupation of the Malvinas, or Falkland Islands, by the British Government, in 1833”, London, 1833. Este folleto estaba destinado a ilustrar a la opinion pública, mostrando el carácter violento de la agresión inglesa. Sobre las gestiones de Moreno en Londres, ver Caillet-Bois 347-365.
(20) Tratado de reconocimiento, paz y amistad con España, ratificado por la ley 72.

Fuente
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado.
Muñoz Azpiri, José Luis – Historia completa de las Malvinas – Buenos Aires (1966).
www.revisionistas.com.ar

Se permite la reproducción citando la fuente:
www.revisionistas.com.ar

lunes, 7 de junio de 2010

QUE VENGA EL PRINCIPITO

Malvinas: la base británica supera toda la capacidad militar argentina

El recalentamiento del conflicto diplomático con Gran Bretaña por la soberanía sobre las Malvinas tiene como trasfondo las nuevas expoloraciones petrolíferas en la zona marítima que rodea las islas.
En este marco se van sucediendo hechos que tensan aún mas las relaciones, como el reciente vuelo sobre el espacio aéreo argentino de 2 aviones de guerra británicos acompañados por otro de transporte.
El reciente anuncio de la Ministra de Defensa Nilda Garré sobre el plan para la construcción de un submarino nuclear no pasó inadvertido para el Foreign Office.
El siguiente informe muestra el impresionante poderío militar asentado en las islas.
Con apenas 1500 hombres, la base de la RAF en Mont Pleasant tiene un poder de fuego superior al de las Fuerzas armadas argentinas.

Defensa en La base militar británica de Malvinas


Localización de la RAF Mount Pleasant en las islas Malvinas

Única puerta de entrada para los que llegan a las Malvinas en avión, el destacamento de la Real Fuerza Aérea británica de Mount Pleasent se ha convertido en la segunda ciudad de las islas. Tiene unos 1.500 habitantes y comodidades del primer mundo.

Igual, no pueden evitar el peligro de las minas que todavía permanecen ocultas y enterradas desde 1982.

Con 1.500 habitantes entre personal permanente y rotativo, la base de la Real Fuerza

Aérea en Mount Pleasant, a unos 70 kilómetros al suroeste de la capital isleña, se ha convertido en la segunda ciudad de las Malvinas y única puerta de entrada de quienes llegan al archipiélago por vía aérea.

Ya desde el aire se aprecian los enormes galpones, depósitos de armamento, hangares subterráneos, alambrados de púa, barreras antitanque y casamatas con ametralladoras, que se extienden por varias hectáreas, siempre camuflados para confundirse con el verde amarillento suelo de las islas.

El complejo es sin duda el legado más imponente de la guerra y fue construido con el objeto de persuadir a la Argentina de iniciar una nueva aventura bélica, luego de que las tropas argentinas vencieran fácilmente a los alrededor de 80 soldados que velabanpor la seguridad de las islas el 2 de abril de 1982.

Tan sólo 550 de los que viven en Mount Pleasant residen allí de manera permanente, mientras que el millar restante se compone mayormente de militares que pasan períodos de entre tres y cuatro meses en el archipiélago, muchos de ellos preparándose para misiones de combate en Irak y Afganistán.

Cuentan con aviones Panabia Tornado

Los panabia Tornado trabajan en estrecha colaboración con los sistemas de defensa antiaéreas Rapier, del 16 Regimiento de la AR, en el denominado anillo de Mount Pleasant. Las Tripulaciones de los Tornado y Rapier participar en simulacros de lucha a diario.

Miembros de la Falkland Islands Defence Force (FIDF) en ejercicios

En 1982 La Fuerza de Defensa de las Islas Falkland (FIDF) era una pequeña fuerza, apenas un pelotón, y no estaban equipados para la guerra moderna.

Ahora esta fuerza la FIDF desempeña un papel fundamental en la defensa de las islas. Armados con fusiles Steyer Austriacos y ametralladoras de 5 pulgadas (1,27 cm) de calibre, principalmente los soldados a tiempo parcial entrenan duro con el Ejército regular.

La fuerza de defensa de las islas de Malvinas, esta compuesta por voluntarios residentes en las islas, ensayo de desembarcos en playa con la ayuda del cuerpo logístico real, provistos de ametralladoras austriacas AUG-A1.

Sistema de defensa armamentístico estándar CASSIN FALCON

Fuegos de la artillería de campo durante un ejercicio militar el 22 de marzo de 2007 en la base británica Mount Pleasant, Malvinas, 22 de marzo de 2007. La Brigada llegó a Mount Pleasant, luego de la guerra en Afganistán, y muchos de sus colegas también se han endurecido por los conflictos en Iraq.

Mount Pleasant, Islas Malvinas: Dos aviones de combate del tornado del F3 de Royal Air Force carretean para lograr el despege, el 7 de febrero de 2007 en la base militar Mount Pleasant, Islas Malvinas.

“Los habitantes de las islas están encantados con nosotros, se sienten protegidos cuando ven a los ruidosos aviones de combate Tornado volando a baja altura sobre sus campos.

Eso sería impensable en Europa”, explica un soldado que solicita permanecer en el anonimato y que ya ha participado en numerosas misiones de combate en Asia Central.

Pese a que se enorgullecen de que la base militar es la única institución en el archipiélago financiada por el Reino Unido, el complejo de Mount Pleasant implica beneficios cotidianos para los isleños que van mucho más allá de la defensa del archipiélago.



Mount Pleasant, Islas Malvinas - 8 DE FEBRERO: Una vista general de la base militar el 7 de febrero de 2007 en las Islas Malvinas.

La lluvia cae en el complejo militar Mount Pleasant 7 de febrero de 2007 en las Islas Malvinas.

Armas

El dispositivo se complementa con cuatro zonas de dispersión para aeronaves, que incluyen 50 hangares normales, 7 hangares reforzados y media docena de áreas de dispersión; estimándose que en dicha base pueden operar más de 80 aeronaves de combate conjuntamente con unos 20 transportes y cisternas.

Dentro del perímetro de la base se encuentran todas las construcciones destinadas al mantenimiento de las aeronaves, arsenales, depósitos de combustible, más de un centenar de barracas destinadas a albergar a más de 2.000 personas que constituyen la dotación permanente de la base.


Dos Panabia tornado carreteando, Malvinas


Un ejercicio del perímetro usando elementos de los tres fuerzas, fue llevado a cabo en el campo Mount Pleasant, Islas Malvinas.


Sistema misilístico antiaéreo Repier


Los soldados de la artillería real, en ejercicios de respuesta rápida para proteger el espacio aéreo alrededor de las Islas Malvinas, llevan una batería de defensa aérea Rapier.


Sistemas de defensa Rapier


Brigadier Nick Davies

Dice el comandante de las Fuerzas Británicas Islas del Atlántico Sur, el brigadier Nick Davies, que se siente feliz de hablar con franqueza:

“No quiero cambiar lo que hacemos aquí.

Estoy aquí para asegurarnos de que tenemos una fuerza eficiente y asegurarse de que el conflicto de 1982 no vuelva a suceder. Y yo estoy bastante confiado en que tengo las herramientas”.

Sobre esos instrumentos

Así como tornados y Rapier, los britanicos cuentan con gran variedad de armas y sistemas de defensa antiaerea cercana y de largo alcance, hay helicópteros de respuesta rapida, Hércules y transporte cisterna VC10, un destructor (en la actualidad de HMS Edinburgh)que vigila con recelo la isla,cuentan con buques de patrullaje de clase castle; cañones de 105mm de artillería, y al menos una compañía de infantería con el apoyo de multiples unidades.

El componente aéreo normal lo integran cuatro Tornados F3 de la RAF , de los cuales dos se encuentran en alertaa permanente QRA y cuyo armamento estándar consiste en misiles aire-aire AMRAAM, Sidewinder y opcionalmente pueden portar misiles antirradar ALARM. Los ejemplares pertenecen a la unidad aérea 1435 de la RAF que está complementada con un Hércules C3 y un cisterna VC-10 ambos de la unidad 1312.

También hay desplegados dos Sea King HAR.3 dedicados a misiones SAR y un helicóptero CH-47 Chinook, aunque también se han desplegado temporalmente helicópteros Griffin (Bell 412EP). Los Tornado en poco tiempo más serán reemplazados con los Eurofigther Typhoon, hecho que supone pasar de una capacidad defensiva a una ofensiva considerando que el Typhoon es un caza polivalente que puede portar una amplia diversidad de armas aire-aire además de misiles crucero de largo alcance Desert Storm, entre otras armas aire-suelo.


El sistema Rapier

Desde fines de 1996 la RAF llevó a las islas una cantidad no revelada de los sistemas de defensa aérea Rapier FSC (Rapier 2000) con capacidad para 8 misiles Rapier, un radar de vigilancia Dagger y el radar de adquisición Blindfire.

Por su parte el ejército británico dispone de los misiles portátiles Starstreak de alta velocidad y los Javelin. Sobre los primeros se conoce que en Malvinas han sido desplegada la versión LML que puede ser montada sobre vehículos Land Rover o lanzados desde el hombro en una configuración de hasta tres misiles.

Sobre el resto del equipamiento poco se conoce, más que hay piezas de artillería ligera de 105 y 155 mm, morteros de 81 mm, misiles antitanque LAW-80 y algunos Milan.


El destructor HMS Edinburgh en maniobras en las islas

Buque de patrullaje HMS Dumbarton Castle

Instalaciones de Mount Pleasant

Además de equipamiento militar, la base también alberga muchas comodidades que ni siquiera existen en la capital de la islas, alerga un hospital y el colegio para los hijos de civiles y oficiales que viven allí de forma permanente se suman un centro comercial, un cine, varios restaurantes, una disco, una pista de bowling, cancha de golf, varias piletas de natación y hasta una sala de juegos de guerra con armas láser.

No son pocos los habitantes de Stanley que los fines de semana se acercan a la base para disfrutar de algunas de estas atracciones.

Logo del colegio de Mount Pleasant, Islas Malvinas


Colegio de Mount Pleasant: http://www.mountpleasantschool.ik.org/

Mount Pleasant tiene una amplia gama de instalaciones deportivas y sociales incluyendo un gimnasio, pileta para water polo, campo de golf, centro de buceo, karting, librería, cine, bowling, y campos de deportes al aire libre.

Hay peluquerías, un centro médico y un centro educacional en la base.

Hay también un complejo que incluye a café y una pequeña tienda que son propiedad de Falkland Islands Company.

Siempre que paguen su pasaje, los isleños también cuentan con la posibilidad de acceder a entre veinte y treinta asientos para viajar al Reino Unido tres veces cada dos semanas, en los vuelos militares que coordinan las Fuerzas Armadas desde Mount Pleasant.

Desde la base también se transmite la señal de televisión BFBS (British Forces Broadcasting Service), que contiene programación producida por el Ministerio de Defensa para las fuerzas británicas desplegadas alrededor del mundo. La alternativa a la BFBS es el costoso servicio de televisión satelital, provisto, por supuesto, por un operador monopólico.

Un avión de combate tornado F3 de la Royal Air Force se alista para salir en la base militar Mount Pleasant, Islas Malvinas.

Mount Pleasant, Islas Malvinas. Dos aviones de combate del tornado del F3 de Royal Air Force despegan en formación el 7 de febrero de 2007 en la base militar Mount Pleasant, Islas Malvinas.

Un aviador pasa a través de un túnel subterraneo en el complejo militar Mount Pleasant:, Islas Malvinas.

Un avión de combate tornado F3 de Royal Air Force en Mount Pleasant, Islas Malvinas.


sábado, 5 de junio de 2010

CARTA DE UN EX - ENEMIGO

Traducción de la carta que un Oficial de la Marina inglesa envió al Agregado Militar argentino en Londres, Cnel. Abel Catuzzi, en referencia al Coronel Losito, Héroe de Malvinas, ante la detención que hoy sufre este último por haber combatido al terrorismo.

"Estimado Coronel:

Horacio Losito Mi nombre es Richard (Rick) Jolly.

En 1982 y durante la guerra de las Falklands / Malvinas, fui oficial superior médico de la Brigada de Comando de Royal Marines.

Por lo tanto actué como médico privado del Brigadier Julian Thompson y médico asesor de su Estado Mayor.

También estuve a cargo del esdrón Médico del Regimiento de Comando Logístico de la Infantería de Marina.

Por esa razón fui Jefe del Hospital de Campaña en Ajax Bay .

Durante toda la campaña fui responsable del tratamiento de más de seiscientos británicos y cerca de doscientos argentinos heridos.

Después de la campaña fui condecorado con el rango de OBE (Oficial de la Orden del Imperio Británico) por su Majestad la Reina y más tarde, en 1999, recibí la distinción de la Orden de Mayo del Gobierno Argentino.

Esta distinción me fue dada personalmente por el entonces Ministro de Relaciones Exteriores Guido di Tella, en Buenos Aires en Abril de 1999.

Su Majestad la Reina me otorgó permiso personal para usar esta distinción del extranjero en todas las ocasiones.

Yo me siento muy orgulloso de ser uno de los pocos que ha sido condecorado por ambos países, a consecuencia del mismo conflicto.

Hace poco me he enterado que uno de mis pacientes argentinos heridos -un oficial- ha sido arrestado y esta a punto de ser juzgado, con acusaciones de cargos relacionados con hechos anteriores al conflicto de 1982.

No conozco cuáles son las acusaciones que se le hacen.

El oficial en cuestión era Teniente cuando lo traté en la tarde del 30 de Mayo de 1982.

Horacio Losito era miembro de la Compañía de Comandos 602 y había sido herido en un muy serio enfrentamiento en Top Malo House.

Como todos sus hombres, el era un soldado de las fuerzas especiales altamente calificado.

Las autoridades del Royal Marines del Cuadro para la Guerra en la Montaña y el Ártico dieron muy buenos informes sobre las actuaciones de los argentinos durante la lucha antes de su rendición.

Fue entonces que los equipos médicos británicos en Ajax Bay tuvieron el deber y el privilegio de tratar a todos los heridos de este encuentro:

tres británicos y seis argentinos.

Aun conservo en mi poder toda la documentación quirúrgica y veo que el Teniente Losito había sufrido heridas serias en su cabeza y pierna derecha.

Las mismas fueron tratadas en forma correcta y a la mañana siguiente, cuando todos ellos se habían recuperado de los efectos de la anestesia, hablé con todo el grupo.

Quería explicarles porque ellos estaban custodiados por uno de mis Royal Marines armados. Primero les pregunté si algunos de ellos hablaba inglés.

Sus expresiones me indicaron que trataban de engañarme, por lo que hablé directamente al Tte Losito y al Tte Brun.

Les dije que comprendía perfectamente su situación.

Como hombres de honor ellos probablemente creían que era su deber el tratar de escapar y como miembro de las fuerzas especiales, ellos tenían la suficiente energía y capacidad para hacerlo, a pesar de que habían sido heridos.

No obstante, les dije que yo sabía de que todos ellos habían sido entrenados por expertos americanos en Fort Bragg en USA y quería que supieran que, aunque nosotros les habíamos curado todos los agujeros que nuestros colegas de los Royal Marines les habían hecho en sus cuerpos en Top Malo, nosotros no vacilaríamos en repetir ese proceso si ellos trataban de escapar o comportarse en forma indebida.

El Tte Losito respondió en inglés que comprendía perfectamente.

Pude llegar a observar, en una situación mucho más tranquila, la excelente conducta de todos esos hombres y especialmente del que parecía ser su comandante.

Todos ellos eran estoicos y nunca se quejaron de su suerte, de alguna manera alegres en su comportamiento y cooperadores con sus acciones, cuando los preparábamos para transportarlos en helicópteros al Buque Hospital Uganda y después al Buque Argentino Bahía Paraíso.

Durante la corta estadía con nosotros, ocurrió un incidente con una carga de munición que había sido unida a una trampa explosiva (colocada por soldados argentinos ) en Goose Green/Ganso Verde.

Dos de los prisioneros argentino que habían ayudado a los soldados británicos a mover dicha carga, resultaron muy seriamente heridos cuando una de las cargas explotó.

Un tercer prisionero murió.

Estábamos operando a estos hombres y ellos necesitaban grandes transfusiones de sangre.

Debido a que nuestras existencias habían disminuido durante el tratamientos de heridos por otra batalla anterior, pedimos al prisionero argentino de mayor rango, Coronel Piaggi, permiso para sacar sangre de voluntarios argentinos prisioneros.

Al principio, el Coronel Piaggi rehusó, pero luego cambió de parecer cuando le pedí que me acompañara a la sala de operaciones y le hice ver el estado de los jóvenes prisioneros argentinos que estábamos operando.

Cuando él vio la gravedad de las heridas, cambió de opinión y sólo pudo decir:

¿cuánto?

¿de qué tipo?.

En ese momento yo estaba tan enojado con el Coronel Piaggi que no presté mucha atención a lo que decía.

En realidad, él se ofreció de voluntario para dar sangre, pero luego agregó que no podía hacerlo porque había tenido hepatitis.

Menciono estos detalles porque cuando yo critiqué el comportamiento del Coronel Paggi durante una entrevista que se hizo en Buenos Aires en 1999, Horacio Losito muy cordialmente me recordó que él había estado presente durante nuestra conversación, que podía recordar los detalles y dijo que lo que yo decía no era correcto.

El dijo esto en forma muy diplomática y amable, lo que reforzó aún más la opinión que yo tenía de él.

Más tarde tuvimos la oportunidad de conversar mucho después de un programa de TV en el que ambos tomamos parte.

Durante ese programa, también hablé con sus hijos por teléfono; ellos habían llamado para agradecerme por devolverles vivo a su padre.

Le di las gracias por ese gesto y en ese momento reconocí otro gesto amable tan típico del padre, un oficial tan especial.

El también me invitó a comer un asado en su destino, la Escuela de Suboficiales en Buenos Aires, pero la falta de tiempo me impidió aceptar esa amable invitación.

La placa de la Escuela de Suboficiales Sargento Cabral que él me obsequió ocupa un lugar de honor en la biblioteca de mi casa de Inglaterra y todavía espero poder aceptar su invitación.

He prestado servicios en Irlanda del Norte durante la década de 1979 cuando el Ejército Británico secundaba al Royal Ulster Constabulary a mantener el orden.

Por eso sé que un mismo individuo puede ser para uno un terrorista, mientras que para otros es un defensor de la libertad, y las situaciones que los involucran suelen ser sumamente difíciles.

No conozco los detalles de las acusaciones del caso que comprende a Horacio Losito, o cuáles fueron sus órdenes y actuaciones en ese momento.

A pesar de eso, puedo establecer que, después de haber sido testigo de sus cualidad personales y haber apreciado a éstas en circunstancias difíciles y peligrosas, considero a este oficial como una espléndida persona, un hombre de moral íntegra, cálida personalidad y con una lealtad muy significativa a su deber patriótico.

Me siento muy satisfecho de haberlo ayudado a recuperar su salud.

Si un hombre se alaba a sí mismo, sus palabras carecen de valor.

Si un hombre es alabado por un amigo, esas palabras son las que de él se esperan.

Sin embargo, cuando un enemigo escribe bien acerca de una persona, las ponderaciones tienen entonces un valor muy especial.

Por favor quiero que emplee mis palabras de estimación de Horacio Losito para lo que usted considere más adecuado.

Me siento orgulloso de haber conocido a Horacio Losito.

Atentamente,

(Hay firma)

Capitán de Navío Cirujano R:T: (Rick) Jolly Obe Royal Navy (RE)11 Carew Close,Crafthole,Cornwall PL11 3EB