jueves, 24 de febrero de 2011

ARRESTARON NUEVAMENTE A CARLOS BUSSER

Quien comandó la recuperación de las Islas en 1982

Otra vez, los canallas han arrestado al hombre que rindió a los británicos.

Le han inventado una excusa para poner a un hombre honorable tras las rejas.

Con 82 años, así es como tratan a los patriotas que dedicaron su vida por la Patria...

"Lo llevaron a Marcos Paz y debieron trasladarlo al Hospital Naval donde se encuentra internado.

Causa: por encarcelar y sacarle información a un espía chileno en pleno litigio entre los dos países.

Lamento que el Almirante este pasando por estas circunstancias, un patriota, caballero y argentinazo, Veterano de Guerra y condecorado como tal, es algo que este gobierno cipayo y entreguista no puede soportar.

Los que quieran ver la opinión de este soldado, pueden hacerlo entrando en google y pongan:

"Acuerdos de 1990" , ahí verán como piensa este Argentino por su Patria.

Espero no sea también por este video, el justificativo o excusa de su arresto y procesamiento, el expresarse patriótica y coherentemente tiene su precio hoy en Argentina, con este gobierno de enemigos de la República.

Arriba camarada !!..

El combate aún sigue dentro de nuestra propia casa.

Nosotros estamos con Ud. hasta el final y no bajaremos la guardia...

Viva la Patria Carajo !!"

El 25 de noviembre de 2009, habían arrestado al Almirante Büsser, imputándole una causa inexistente, pero inventada para desprestigiar a uno de los pocos hombres de las Fuerzas Armadas que puede dar ejemplo de honor, valor, patriotismo y entrega.

A los pocos días, fue liberado.Ahora, principios de 2011, otra vez la mano negra que humilla a los argentinos.

Incomunicado, esposado y humillado, el Comandante de la Operación Virgen del Rosario, que recuperó heroicamente las Islas Malvinas el 2 de abril de 1982, continúa preso en el Hospital Naval de Bahía Blanca.

La pregunta es,

¿hasta cuándo soportarán los argentinos, la constante y cotidiana humillación y pisoteada de los traidores y cipayos que manejan el destino de la Nación?

viernes, 11 de febrero de 2011

HEROE DE GUERRA QUE VIVE EN LA POBREZA

EL SOLDADO MÁS CONDECORADO DE MALVINAS VIVE EN LA POBREZA Y NO TIENE TRABAJO

Peleó en el monte Dos Hermanas.

Detuvo, solo y durante horas, el avance inglés.

Salvó a parte de su compañía.

Como muchos de los veteranos, vive en el olvido y la indiferencia.

Me ahogo.

Qué querés.

No puedo seguir (Seca sus lágrimas) Por esta casa, que, mirála, todavía está en parte sin techar, que me dieron con dos piezas y una cocinita donde había que entrar de costado, el resto lo hice yo, todo lo demás lo agrandé yo, por esta casa la municipalidad de General Rodríguez me pide ahora que pague una deuda de tres mil pesos.

¿De dónde saco yo tres mil pesos, si no trabajo desde hace tres años?

Para la sociedad, nosotros, los veteranos de guerra, es como que no existimos.

Oscar Poltronieri es el máximo héroe civil, vivo, que tiene la Argentina.

Lo certifica una medalla conformada por una Cruz de Malta en la que brilla, ya apenas, un Escudo Nacional y la leyenda "La Nación Argentina al heroico valor en combate"

Sólo doce condecoraciones de ese tipo fueron entregadas luego de la guerra de Malvinas.

Poltronieri es el único soldado que la recibió pero ya ni siquiera la luce.

La guarda, junto a muchas otras medallas, en una vieja y oxidada lata que bien pudo contener té, tuercas o hilos de hilvanar refajos: poco puede leerse entre la escarcha saltada del esmalte rojo de la tapa y el indescifrable idioma alemán.

Pero es seguro que la latita no fue diseñada para contener las medallas de un héroe de guerra.

En un momento pensé en venderlas.

A todas.

No sabía cuánto me podían dar.

Pero yo necesitaba la plata.

Después no lo hice.

Antes preferí pasar la vergüenza de ir a pedir por los trenes.

Pero dejé porque me decían:

"Andá a pedirle a Galtieri...".

Uno de los máximos héroes no militares de la guerra de Malvinas vive hoy en la pobreza más extrema.

Su casa, la número siete, se tambalea sobre una calle de tierra (que se convierte en un barrial cada vez que el cielo se lo propone) en General Rodríguez, muy cerca de La Serenísima, donde Poltronieri trabajó diecisiete años.

Su caso sea tal vez el más paradigmático, pero no es el único de entre miles de veteranos de guerra que viven hoy olvidados, marginados, desamparados, hasta despreciados por una sociedad que festejó el inicio de la guerra con el siempre sospechoso exitismo de los aludes a la Plaza de Mayo, y miró para otro lado después de la rendición de Puerto Argentino, el 14 de junio de 1982.

La mirada al costado dura ya veinte años.

Poltronieri era un soldado analfabeto cuando fue a combatir a Malvinas.

"No leo las letras, señor, decía hace veinte años.

Pero ahora voy a ir a la escuela".

Hoy, al menos, sabe firmar.

Pero todavía pelea con aspereza con las palabras, que apenas si le alcanzan para describir su impotencia:

Poltronieri casi no tiene palabras, con tanto que tiene para decir.

Los fundamentos por los que le dieron la distinción más alta que duerme su sueño oxidado en la lata donde Poltronieri atesora sus recuerdos en su casa sin techo, eran contundentes:

"Por haberse convertido en un ejemplo para sus camaradas", decía una frase.

Otras decían que Poltronieri había tenido espíritu de lucha, sencillez, arrojo, que se ofreció como voluntario para misiones riesgosas y que en combate en los montes Dos Hermanas y Tumbledown "operó eficazmente una ametralladora, deteniendo ataques enemigos.

Fue siempre el último en replegarse, resultando sobrepasado en ocasiones por los ingleses.

Dos veces se lo tuvo por muerto, pero logró reunirse siempre con su sección."

La realidad, siempre más dramática que los argumentos, dice que Poltronieri salvó la vida de cerca de ciento cincuenta de sus compañeros.

Yo estaba en el monte Dos Hermanas.

Adelante nuestro estaba el regimiento 4 de Corrientes.

Al costado teníamos al Regimiento de Infantería 7 de La Plata.

Lo pasábamos todo el día en la trinchera.

A veces bajábamos del cerro para matar un par de ovejas, sancocharlas así nomás y comerlas.

Cuando venía un compañero de curso del Teniente que me mandaba a mí, que se llamaba Llambías Pravaz, yo le pedía los binoculares y él me los prestaba.

Así vi cómo que desembarcaron los ingleses.

Pasaron unos días desde el desembarco hasta que llegaron adonde estábamos nosotros.

Tomaron todo a las corridas.

Los gurkas mataron a un montón del regimiento 4 de Corrientes.

Y a nosotros nos rodearon así, en forma de medialuna.

Yo estaba arriba, en el monte, cuando los veo, serían las cinco o las seis de la mañana, en medio de la neblina.

Allí matan a tres o cuatro de los soldados nuestros, todos cerca mío: a uno que tiran un morterazo que cae cerca mío y una esquirla le vuela la tapa de la rodilla, limpita, y se desangra, cuando llega al hospital de Puerto Argentino llega desangrado.

A otro una esquirla le da en la espalda.

Y a otro que trepa un poco el monte para montar la ametralladora también lo bajan con una ráfaga de ametralladora.

Ese era Ramón, que era amigo mío.

Yo pensé que si lo habían matado a él me iban a matar a mí también,

¿por qué me iba a salvar?

A mí me dio como un ataque de locura y empecé a sacudirles con la MAG, que es una ametralladora pesada.

Mi abastecedor estaba cansado de ponerle las cintas de balas a la MAG, pero yo seguía tirando.

Eran como las nueve de la mañana.

Las balas me pasaban cerquita:

a las trazantes se las veía clarito.

El Subteniente me decía:

"Vámonos Poltronieri, que te van a matar..."

Pero yo le decía que se fueran ellos.

Porque yo sabía que el Sargento Echeverría había tenido familia en esos días.

Entonces les dije:

Váyanse ustedes que tienen hijos, que tienen familia.

Yo no tengo a nadie...".

Poltronieri tiene cuatro hijos.

Se casó en 1989 con Alejandra Viviana Carrizo. Después llegaron Jonathan Oscar (11) Melina Judith (9), Lucas Hernán (7) y Matías Sebastián (4).

Boquenses irredimibles, los varones amasan su sueño de jugar alguna vez en la Bombonera en el piso de tierra de la cocina de la casa, donde cabecea una mesa simple de madera basta y dos bancos largos y toscos.

Poltronieri nació en Mercedes y en el regimiento de esa ciudad, el 6, General Viamonte, hizo la hoy abolida "colimba".

Le faltaba un día para salir de baja cuando fue embarcado hacia Malvinas. Llegó a Puerto Argentino el 13 de abril en un avión de línea, sin asientos, con dos centenares de soldados.

Me acuerdo de que el Capitán del avión nos habló, nos dijo que lo único que podía hacer por nosotros era traernos comestibles; que todo lo que habíamos aprendido en el cuartel teníamos que desarrollarlo en las islas.

Que a él le gustaría estar con nosotros.

Y se largó a llorar el tipo.

Allí nos dimos cuenta de que la cosa iba en serio, porque el tipo se puso a llorar.

Tan en serio iba la cosa que casi un mes después Poltronieri estaba solo, con una ametralladora pesada, disparando sin cesar contra el enemigo.

Aún hoy, cuando recuerda el combate, vuelve a la misma posición de aquel día, mientras ciento cincuenta de sus compañeros se replegaban hacia Puerto Argentino, amparados por su decisión de morir allí para salvarlos.

Los tipos venían cantando, tirando al aire, como de paseo... y bien chupados.

Así que no le di bolilla al Teniente y me quedé esperando que mi Compañía se replegara.

Hasta que se me acabaron las balas y empecé a repechar para Puerto Argentino.

Llegué a la tarde adonde estaba el batallón de Infantería de Marina 5.

Les pregunté si sabían dónde estaba el 6 de Mercedes, porque yo quería juntarme con los míos.

Me dijeron que cerca del cementerio, que era el punto de reunión.

Cuando me vieron no lo podían creer: me habían dado por muerto.

Allí me enteré de que se habían rendido a las diez de la mañana.

Y recién como a las tres de la tarde nosotros habíamos dejado de combatir.

Cuando vimos la bandera blanca colgada en el mástil, la mayoría nos largamos a llorar.

La otra guerra de Poltronieri y de sus compañeros ex combatientes de Malvinas empezó cuando volvieron al continente.

Nos llevaron al Hospital Militar, nos dieron de comer y nos tuvieron hasta el otro día, nos tomaron los datos, hicieron una planilla y mis propios compañeros me propusieron para la medalla.

Después a nadie le importó nunca nada de nosotros.

Cuando vinimos, no había nadie que nos esperara.

¿Sabés quiénes sí estaban?

Los chicos y los maestros de entonces.

Cuando nos traían a Mercedes, al costado de la ruta, por cada pueblito que pasábamos, allí veías un montoncito de chicos con sus guardapolvos y su banderita argentina, sus maestros y sus maestras.

Gentes particulares no había.

Nos trajeron escondidos: les debe haber parecido una vergüenza esa derrota nuestra.

Como muchos otros veteranos, el héroe condecorado el 04 de abril de 1983 vivía sin trabajo.

Consiguió uno, de casualidad, en 1985.

No nos decían nada, pero a los veteranos nos tenían apartados.

Entré a trabajar a La Serenísima gracias a Juan Carlos Mareco, que estaba en Canal 7.

Estuve allí diecisiete años hasta que cambiaron de dueños y quisieron que me fuera para contratarme.

Pero no acepté.

Eso fue en diciembre del 94.

La Municipalidad me dio una casa y me descuentan parte de un préstamo que nos dieron, de la pensión que recibimos por veteranos de guerra.

Nos prometieron no pagar impuestos, luz, gas, trabajo, becas de estudio, viviendas... Nada de eso se cumplió.

No trabajo desde el 99.

Ahora el Ejército dijo que me iban a contratar como personal de maestranza en Campo de Mayo.

Encontrar trabajo es difícil: si no decís que sos veterano y lo descubren cuando ya entraste a trabajar, te echan.

Y si decís que sos veterano, no te llaman.

La sociedad nos da la espalda porque perdimos la guerra.

Pero si hubiésemos ganado sería igual.

En este país se olvidaron de lo que hicimos.

Y deberían recordar que pusimos el pellejo, y muchos compañeros lo perdieron, por nuestros padres, por nuestros hermanos.

Pero pedís algo y te cierran la puerta.

No se acuerdan del veterano.

Y a los cuarenta años, si yo tuviera que volver, volvería.

Los hijos del héroe que vive en la pobreza, y que acaso algún día venda por nada esas medallas que guarda en una caja oxidada de lata, cuentan un secreto: papá apenas soporta el estallido de los cohetes cada fin de año, desde hace ya dos décadas.

Al heroico valor en combate

CRUZ NACIÓN ARGENTINA Sobre el pecho de oscar Poltronieri, la Guerra a prendido un sin fin de indiferencias, historias y medallas.

La única "Cruz Nación Argentina" , el Máximo y único Galardón al Heroico Valor en Combate que el Ejercito Argentino otorgara a un soldado Raso, en la historia de nuestro país.

Nacido en Mercedes Prov. de Bs. As. Oscar Poltronieri cumplió el servicio Militar en el Reg. 1 Mec. 6 de Mercedes Prov. Bs. As.

"La verdad, la primera vez que escuche hablar de un lugar así.

Yo me imaginaba algo como Córdoba, Mar del Plata, me imaginaba que iba a viajar.

Por eso me fui como cuando te invitan a una joda.

A lo primero me reía, pero cuando subí al avión y vi que los otros lloraban me puse serio."

¿Que hizo que Oscar Poltronieri se convirtiera en un héroe?

Ejemplo permanente de sus camaradas, ofreciéndose como voluntario para misiones riesgosas, como sindica el informe del Ejercito Argentino.

Esto no alcanza para saber todo lo que realmente hizo Oscar Poltronieri, solo él puede explicarnos todo lo que pasó, desde su inquietante y humilde personalidad, dado que viene de un hombre que con solo 19 años de edad, realmente demostró y cumplió ante todos sus compañeros y superiores, que lo de la eterna frase, "Yo por mis compañeros me las juego," no es una utopía y el lo demostro sin dudar.

No se las jugo en un bar, en una contienda de barrio o en una cancha de fútbol, se las jugo ante unas de las primeras potencias del mundo y en una causa muy especial La Guerra de Malvinas , lejos de las intenciones políticas que rodean este tipo de conflictos, no era el problema de Oscar Poltronieri,

Su problema era defender nuestra gran familia, Nuestro Gran Hogar, Nuestra Nación Argentina, que exponía a sus jóvenes hijos, a defender a la Patria.

"VAYANSE, QUE YO ME QUEDO SOLO"...

Esto fue ya en Junio.

Estábamos en el Monte dos Hermanas, una noche yo estaba de guardia en la posición adelantada y escucho unas voces raras.

No eran de los nuestros, no entendía lo que decían.

Le aviso al Teniente, que viene con visor nocturno; los tipos estaban a 50 mts .

Los Ingleses venían todos amontonados, tirando tiros por cualquier parte, gritando, tocando el tambor.

Un soldado que estaba arriba del monte comenzó a tirales con su Ametralladora (MAG) Ahí nos vieron y comenzó el fuego cruzado .

A mi lado cayo un compañero con la cara llena de sangre.

A mí me dio impresión verlo, me dio más coraje, mas bronca... .....

Yo le daba y le daba a la MAG.

Ramón , el que había caído al lado mío, era mi compañero de arma.

él era MAG N° 2 y yo MAG N° 1.

Éramos muy amigos, por eso me dio tanta bronca.

Ahí me dije: "Si a él lo mataron a mí me van a matar también.

¿Por que me la voy a salvar?".

Entonces tenía que jugarme. ...

Era casi de día; yo tiraba y tiraba, mi abastecedor, el que le ponía las cintas a la MAG , estaba cansado , pero yo seguía y seguía tirando contra los tipos.

No se la iban a salvar.

En un momento parecía que todos los Ingleses querían pararme, les jodía mi Ametralladora, sentía como pasaban las balas, a las trazantes se las veía clarito...

Atrás de unas piedras estábamos nosotros amontonados , y a la orden de retirada, todos mis compañeros comenzaron a salir de sus posiciones, se fueron replegando hasta que en un momento estoy con mi abastecedor y el ayudante apuntador.

Entonces les digo a los pibes:

"Váyanse, repliéguense, que yo me quedo solo" .

Ellos no querían, me decían:

"Negro, vayámonos todos, a vos solo te van a matar, te la van a dar".

Yo les contesto: "No váyanse ustedes, tienen familia, amigos, todo".

Yo también tengo familia, amigos, pero ellos siempre entienden.

"¡Y váyanse de una vez, carajo, después voy a ir yo!".

Solamente quedaba cerca de mí un Sargento, pero yo sabía que la señora de el, justo ese día había tenido una nena.

Le había llegado un telegrama.

Le digo entonces al Sargento:

"Mi sargento, usted tiene un nuevo hijo en el mundo y tiene que verlo.

Repliéguese.

Déjeme a mi solo.

Yo soy soltero y prefiero morir yo, antes que usted.

Me voy a arreglar".

y me arregle... ...

A lo lejos veía como peleaba la gente del RI7 de La Plata , en Monte Longdon atrás nuestro cerca de la playa.

Llovían las balas sobre mí, estaba solo.

Me repliego y tiro, me repliego y tiro , hasta que llegué al pueblo...

En Puerto Argentino les pregunto a unos soldados si sabían dónde estaba el RI6, yo quería volver con los míos,

Ellos dijeron que habían pasado por ahí y que les dijeron que el punto de reunión del Regimiento era el cementerio.

martes, 8 de febrero de 2011

LOS HEROES ESTAN CANSADOS

Los héroes ya están cansados,
De aquello no queda nada.
Ya no es suya ni la guerra,
Ni la paz de la cruzada.
Unos hundieron la pluma,
Otros guardaron la espada,
Y así se quedaron solos
Los muertos por esta Patria,
Sin gloria, sin ideales,
Sin honor, sin remembranzas;
Porque ellos ya no son héroes,
Sólo son muertos sin alma.

Su historia la escriben otros
Que no son sus camaradas,
Sus gestas ya no son gestas,
Pues nadie entenderlas quiere.
Porque es mejor olvidarlas,
Porque avergüenza a los tibios,
Pacifistas y cobardes,
Traidores de misma laya.

Ya no existen los combates
Que asolaron Tucumán.
La gloria de Manchalá
Y en los surcos la emboscada.
La traición frente al coraje
En la tarde formoseña,
Y tantas venas abiertas en Azul,
Villa María, San Lorenzo y Capital.
Monte Chingolo, Acheral,Catamarca y tantos lados,
Para arrojar los demonios
Nacidos en Taco Ralo,
Son páginas fratricidas,
Que es preferible olvidar.

Qué lejos están los muertos
De los viejos camaradas,
Que lejana la epopeya,
Que lejos los combatientes
Los que al despuntar el alba
Con Padrenuestro en la boca,
Dieron su adiós a la Patria.

Qué lejos están los muertos,
Qué seca su sangre amarga,
Creyeron morir por algo
Y no murieron por nada.
Ya no cayeron por Dios,
Aunque empuñaron sus armas
Para acabar una lacra
Para quien Dios no contaba.
Ni cayeron por la Patria,
Aunque murieron por ella
En el campo de batalla,
O en una cárcel del pueblo,
Invento de la antipatria,
O en la cobarde emboscada
De cara a la madrugada.

Porque si hubieran caído
Por su Dios, y por su Patria,
Nadie podría pactar
Con la frente levantada.
Su voto, límpido y claro,
Está escrito con las armas.
Quien lo ignore dará cuenta
Ante Dios, y ante la Patria.

domingo, 16 de enero de 2011

VETERANO DE GUERRA

El reciente fallo de la CSJN que reconoce como "veterano de guerra" a un suboficial que actuó en el "continente", fuera del demarcado "teatro de operaciones Malvinas", implica la reconsideración administrativa de esa calificación, como resultante de la determinación legal mencionada.

En una Argentina abrumada por los problemas coyunturales, el fallo de la CSJN, que reconoce como "veterano de guerra" a quien actuó fuera del "teatro de operaciones Malvinas", es una bocanada de aire, que puede materializar una respuesta a una cuestión estructural de larga data.

Durante los últimos años, personal incorporado a las Fuerzas Armadas o que colaboraron con las mismas, que actuaron fuera de las Islas Malvinas, solicito y reclamo su calificación sin éxito.
La negativa para conceder esta calificación, fue la reglamentación determinada, a lo que se agrego un aparente "costo", que no estaba en las posibilidades del Estado.

Este tema se arrastro durante años, despertó molestias, dificultó encontrar soluciones, pero, ahora, la Justicia ha dado la señal a la que se deberá atenerse como jurisprudencia.
Sin embargo, lo más probable, es que se "amontonen" expedientes, en largos procesos con lo que el resultado final individual se postergara.
Ello lleva a pensar en lo saludable que seria que, en una muestra de equidad, el Estado revise la actual legislación y determine una que se ajuste sana y técnicamente.

Esta posibilidad de "reformulación", tiene que basarse en los principios que hacen y configuran a la guerra, como problema social, y las experiencias y enseñanzas del tratamiento como "parte" del elemento más vulnerable:
el hombre. Los países con "experiencia" de guerra han estudiado profundamente la cuestión, ya que de la corrección en su aplicación, surgirá la justicia bajo la que merece ser tratado el "combatiente".

La guerra es el acto de oposición cruel y violenta, por un fin determinado, siendo su forma clásica el accionar armado, que busca destruir al enemigo y someterlo a la voluntad del beligerante.
Las personas que participan, al término de ella, se los reconoce como "veteranos de guerra".
La participación se inicia en el momento de la "convocatoria" y la "incorporación" en el elemento armado que corresponda.
Es allí, donde comienza el trauma que se conoce como "ansiedad de combate" (sensación de estar obligado a matar y que será posible morir). Este trauma alcanza, no tan solo al individuo, sino también a todos aquellos (como es la familia) con los que está directamente vinculado.
Luego, lo que pasará con cada uno, es decir su destino, acción, etc. no depende de la persona, sino de la conducción propia y del accionar del enemigo, es decir alguien puede estar en primera línea en el fragor del combate y otro, en la retaguardia, en cualquiera de las tareas logísticas, pero, reafirmando, que ello no es fruto de la voluntad, sino resultante de la situación por lo tanto no se puede hacer una valorización particular.

Lo más gratificante que puede recibir un combatiente es "volver con vida" y, con ello, poder recibir el afecto, agradecimiento y distinción de aquellos por los que actuó.
Lo más triste es "morir", con lo que, si bien se convierte en "héroe" y, como tal, debe merecer el reconocimiento por haber dado su vida.
La sociedad adquiere, naturalmente, una deuda para con aquellos que la han protegido y esta se salda con su calificación como "veteranos de guerra", contemplando la actuación individual, mediante graduales condecoraciones, y atendiendo los problemas resultantes de orden físico o psíquico, llegando a crear, si fuera necesario, un apoyo económico (pensión), para aquellos que quedan disminuidos, inhabilitados o imposibilitados para una vida normal que, lógicamente, se hace extensivo a las familias, cuando ellas dependieran económicamente del individuo.

Nuestro país se encontró en "estado de guerra" en el Siglo XX en tres oportunidades que motivaron la "Operación Independencia", la "Operación
Soberanía" y la "Operación Malvinas".
La primera, se baso básicamente en "personal permanente", por lo que su situación se ajustó a lo que marcan los reglamentos.
La segunda incorporó reservas, creando el "clima de guerra", pero no llego a la confrontación, y aplicó, como el caso anterior, la reglamentación existente.

La tercera, llego a la entrada en "combate" y su desenlace fue equívocamente tratado, lo que desvirtuó el accionar y, luego, motivo la formulación de una reglamentación especifica.
Se entiende que, posiblemente, en esa reglamentación, se unió el tema de la "distinción" (veterano) con el de la "compensación" (pensión) y, ante la escala que se alcanzaba, se creó la figura de los "alcances" para ajustar restringiendo los efectos.
Esta dicotomía subsiste y es la raíz de los desencuentros y desavenencias que, de alguna manera, da principio de solución el fallo de la CSJN mencionado.

Sin embargo, ante la realidad, el Estado no ha saldado su "deuda de honor" con los veteranos, ya que, al crear una figura conveniente para el erario del mismo, olvido que lo importante eran sus "soldados" y no los supo atender con la justicia que su entrega en cumplimiento del deber les corresponde.

El fallo de la CSJN es la oportunidad para que el Estado recobre la iniciativa, con la grandeza de la Justicia, en el trato a sus "veteranos" y, lógicamente, reformule la metodología actualmente aplicada que, evidentemente, se muestra como inconveniente.
En base a ello, se sugiere lo siguiente:

1) Se reconozca como "veteranos de guerra" a todo el personal militar permanente e incorporado y a los civiles convocados que fueron "parte" de las operaciones "Independencia", Soberanía" y "Malvinas" cualquiera sea el lugar o momento de su acción.

2) Se active un "sistema de reconocimiento", que incluya la posibilidad de condecoraciones, para distinguir a los que han dado su vida, fueron heridos física o psíquicamente y/o demostrado su valor y arrojo en el combate.

3) Se organice un "sistema de compensación", que incluya en la medida que sea necesario "pensiones", solo para aquellos que, con motivo de la guerra, puedan probar consecuencias físicas o psicológicas que le resten capacidades en las actividades civiles.

Esta reformulación del encuadre, bajo el cual se trata a los "veteranos de guerra", seguramente, será un gesto del Estado y un accionar de la sociedad que no debe ser más postergado.
De lograrse esta "reformulación" no tan solo se saldara una deuda moral y ética sino que se estará dando un ejemplo de equilibrio para el futuro argentino.
José Javier de la Cuesta Ávila
Tcnl
(LMGSM 1 y CMN 73)

jueves, 13 de enero de 2011

COMO DIRÍA MINGUITO

Estimados Dres. Carlos Tórtora y Guillermo Cherasnhy:

Después de haberme informado por intermedio de su prestigioso portal sobre la existencia de un
proyecto de ley en la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe que pretende otorgarle a los presos políticos una pensión similar a los héroes de Malvinas, me tomé el trabajo de hacer un modesto collage que quiero compartir con todos sus lectores.

Los saludo muy atentamente.

Jorge Adrián Rudi
Abogado
Ex-soldado clase 1963
Editor de Soldados1982

domingo, 9 de enero de 2011

MALVINAS: LA PRIMERA RECUPERACION

Malvinas: La 1ra recuperación fue del Gaucho RIVERO y sus criollos "alzados"

El Entrerriano "RIVERO", fue el 1er VGM (veterano de la Guerra en Malvinas), habiendo recuperado las Islas con un puñado de criollos el 26 de Agosto de 1833.

Siendo derrotado y hecho prisionero el 7 de enero de 1834.

En el entonces poblado de Montiel, Provincia de Entre Ríos nació el 27 de noviembre de 1808 Antonio RIVERO.

Desde niño conoció las tareas del campo.

Trabajador duro como el que más.

Recorrió los lugares y provincias ofreciendo su trabajo.

Peón de campo, el gaucho del Litoral, se hizo gaucho de la patria.

Tenía más de veinte años y se conchabó como peón de campo, para criar y esquilar ovinos en las Islas Malvinas.

El Gaucho Antonio RIVERO fue llevado en barco por los mares australes y llegó a los campos de las Islas, para hacer su trabajo.

Tenía cobijo y un buen caballo, que lo ayudaba en su cotidiana tarea.

Eran los tiempos del Gobernador Luis Vernet, el intrépido comerciante y defensor de nuestra soberanía que desde 1823, junto con don Jorge Pacheco comenzaron a trabajar en las Islas Malvinas, fletando barcos e iniciando un futuro y próspero negocio con la organización de un poblado y colonia con habitantes permanentes, dedicadas a las tareas de campo y a la pesca de anfibios desde Malvinas al Cabo de Hornos, por la concesión otorgada por el Gobierno Argentino.

Vernet fue nombrado comandante Político y Militar de las Islas Malvinas en 1829, y estuvo al mando de ellas hasta que fue desalojado por los ingleses en 1833.

El 2 de enero de 1833, llegó a Malvinas el comandante inglés Oslow, de la corbeta inglesa "Clio" y arrió la bandera argentina, procediendo a izar la británica, designándose gobernador: Tenía órdenes de S.M. Británica de ocupar el archipiélago y someterlo al poder inglés.

Con el poder total del lugar y concluida su tarea Onslow, dejó como gobernador al despensero Williams Dickson y el 14 de enero de 1833, se retiró de la Guarnición y fue hacia otros destinos.

Rivero recupera Las Islas Malvinas - 26Ago1833 / 07Ene1834

Entonces fue, cuando Antonio Rivero comenzó su labor de convencer a un grupo de criollos y gauchos esquiladores para retomar el gobierno de las Islas Malvinas.

El 26 de agosto del mismo 1833 los gauchos y criollos al mando de Antonio RIVERO, toman por asalto las casas de Puerto Soledad y las embarcaciones inglesas. Combatieron a cuchillo y a lo gaucho eliminaron a los que servían a las órdenes Inglesas.

Antonio Rivero y sus gauchos recuperaron las Islas Malvinas y estuvieron al gobierno de las Islas, donde izaron la bandera Nacional Argentina, hasta el 7 de enero de 1834.

En esa fecha dos buques armados ingleses; la Fragata “Challenger” al mando del Capitán Seymour, y el bergantín “Hopefull”, al mando del teniente Henry Smith, el nuevo comandante militar británico de las Islas, llegaron a Soledad. Se inició la persecución y luego de tres meses se apresó al Gaucho Rivero y los siete criollos alzados contra los usurpadores ingleses, el entrerriano Antonio Rivero, Juan Brasido, José María Luna, Manuel González, Luciano Flores, Felipe Salazar, Marcos Latorre y Manuel Godoy.

Fueron llevados a bordo para presentarlos prisioneros ante el Comando de la Flota del Atlántico Sur de Gran Bretaña. (con sede en la Bahía de Río de Janeiro). Fueron considerados por los ingleses como "bandoleros", "asesinos" y "delincuentes".

Por ser “Jurisdicción Naval”, desde enero de 1808 fecha de la Creación y el asiento de la Flota Británica en el Atlántico Sur (Tratado de APODACA-Canning y los adicionales con la Junta de Sevilla). El asiento principal estaba en Río de Janeiro Sede del Cdo de la Flota del Atlántico Sur y con su Almirante; y la sede secundaria para la Escuadra naval apostada en el estuario del Río de la Plata, que se instaló el 06 de Noviembre de1809, trayendo al nuevo Virrey Cisneros y que al mismo tiempo abre el puerto de Buenos Aires (Libre Comercio) a los productos británicos, por orden de las Juntas de España, pagando los impuestos de importación por adelantado con el Edicto de Libre Comercio, y la “protección” de los buques de guerra ingleses para prevenir ataques de buques franceses.

La Escuadra del Plata estaba al mando de un Comodoro con el grado de Capitán de Navío.

Quién vivía en la ciudad de Buenos Aires y se desempeñó, como “representante” oficial de la Corona Británica durante 14 años, hasta que se hace cargo el 1er Cónsul General Sir Woodbine Parish en Buenos Aires, durante el Gobierno de Bernardino González de Rivadavia.

Primero (Los “alzados” Rivero y sus gauchos) se les hizo un Juicio en el buque "Spartiate". El almirante inglés no se atrevió a convalidar este Juicio realizado, y se sacó el problema haciendo que “Antuk” Antonio Rivero y sus compañeros gauchos fueron embarcados en el buque mercantil “Talbot”, para dejarlos libres en el puerto de Montevideo de la Banda Oriental del Uruguay.

(Sumario de su HMB en la Flota del Atlántico Sur, en Río de Janeiro), leídos por José María Rosa en los Archivos Navales de Londres – GB.-

De regreso a la Patria

Llegado a Buenos Aires con el tiempo se incorpora en el ejército de la Provincia de Bs As, siendo gobernador don Juan Manuel de Rosas y allí prestó servicios en el Batallón de Patricios.

Le toca estar presente en la Batalla de Vuelta de Obligado, donde murió en su ley de gaucho patriota, al pie de una batería argentina combatiendo contra los ingleses el 20 de noviembre de 1845.

Luego del tremendo cañoneo de las Armadas Francesa e Inglesa contra las posiciones nacionales, en la histórica carga a la bayoneta de la infantería del Regimiento "Patricios" de Buenos Ayres, al mando del Coronel Ramón Rodríguez, contra las tropas binacionales que estaban desembarcando.

(Comprobado por el historiador José María Rosa - en listas de muertos, de cabildos y municipios-).

Antonio Rivero

El Entrerriano "RIVERO", fue el 1er VGM (veterano de la Guerra en Malvinas), habiendo recuperado las Islas con un puñado de criollos el 26 de Agosto de 1833. Siendo derrotado y hecho prisionero el 7 de enero de 1834.

Incorporado luego al Regimiento Patricios de Buenos Ayres combate contra las tropas invasoras de Francia y Gran Bretaña, en la heroica derrota argentina en la VUELTA de OBLIGADO, el 20 de Noviembre de 1845.

Participa del Contraataque de la Infantería, en la carga con bayoneta calada.
Muere heroicamente en Combate contra los Ingleses, a los 37 años de edad. GLORIA Y HONOR a nuestro "gaucho Antonio RIVERO"


Instituto Investigaciones Históricas “Juan Manuel de ROSAS”
– Avellaneda – Pcia de Buenos Aires

Alberto Silva JackelineLLUISI
Secretario Presidente


Jackeline Luisi

martes, 4 de enero de 2011

03 DE ENERO DE 1833: INGLATERRA USURPA LAS ISLAS MALVINAS ARGENTINAS

178 años de usurpación, con excepción del 2 de abril al 14 de junio de 1982, Inglaterra mantiene ocupadas ilegalmente las Islas y aguas del Atlántico Sur.

El día 3 de enero el Tte. Cnel. José María Pinedo, al mando de la Corbeta Sarandí, intenta impedir dicho acto de agresión, pero se ve superado en número.


Los piratas (británicos) eran tres veces superior al número argentino, ya que los ingleses que acompañaban a Pinedo se negaron a luchar contra su bandera.

El 3 de enero, son usurpadas las Islas Malvinas.

El comandante Onslow, de la Corbeta Clío, tomó posesión de Puerto Soledad.

El día 5, el pequeño buque argentino Sarandí, se retira hacia Buenos Aires.

Mientras tanto, luego de haber arriado la bandera argentina de las islas, Onslow, iza la bandera inglesa.

Carente de otras órdenes, el capitán inglés abandona Puerto Soledad, y deja en custodia de la bandera, al escocés Dickson.

El día 3 de enero el Tte. Cnel. José María Pinedo, al mando de la Corbeta Sarandí, intenta impedir dicho acto de agresión, pero se ve superado en número.

Los piratas (británicos) eran tres veces superior al número argentino, ya que los ingleses que acompañaban a Pinedo se negaron a luchar contra su bandera.

Por lo tanto eran solo 14 soldados y otros 10 civiles sin armas. Por ese motivo, Pinedo no tuvo otra alternativa que rendirse.

Por este acto, Pinedo fue sancionado por el Consejo Supremo de Guerra y Marina.

Según el art. 41 del Código Naval, todo Comandante de guerra debe defender su pabellón de cualquier superioridad con que fuese atacado, con el mas valor y nunca se rendirá a fuerzas superiores sin cubrirse de gloria en su gallarda resistencia...

Mas allá de la decisión de Pinedo, los británicos en este día pero hace 175 años, nos han usurpado una pequeña pero querida parte de nuestro territorio nacional.

El día 15, llega el buque Sarandí a Buenos Aires.

Ese mismo día el gobierno realiza una protesta al encargado de negocios británico, quien niega los hechos.

La operación británica fue preparado de mucho tiempo antes, nada es producto de la casualidad.

A fines de 1831, los Estados Unidos dieron su colaboración.

El 28 de diciembre de 1831, arribó a Soledad la corbeta Lexington, destruyendo armamento, saqueando habitaciones y cazando ganado salvaje.

Después de arrestar a los colonos, se mantuvo prisioneros a seis argentinos.

Para cuando arribó Pinedo a las islas, había un gran grado de anarquía en el archipiélago, haciéndose difícil el acatamiento del orden, tanto para los pocos habitantes que habían quedado como para los miembros de la tripulación de Pinedo, que en su mayoría eran ingleses.